Ginebra . Estados Unidos, Colombia y Guatemala figuran entre los diez países que más incumple el derecho a la vivienda, según denunció hoy una organización dedicada a estudiar la situación en el mundo de esta necesidad básica.
El "Center on Housing Rights and Evictions" (Centro sobre el Derecho a la Vivienda y los Desahucios), organización no gubernamental (ONG) que cuenta con la financiación de varios gobiernos (entre ellos algunos escandinavos, el holandés y el canadiense), ha identificado por primera vez a los países que de forma más consistente atropellan el derecho a una vivienda digna.
La lista del COHRE (siglas en inglés) incluye además a Birmania, la India, Israel, Nigeria, Pakistán y Zimbabue.
La vivienda es un derecho reconocido en el artículo 25 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, pero Estados Unidos no lo reconoce como tal ya que no es signatario del Pacto sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU.
Cada año -denuncia el COHRE- 2,3 millones de adultos y niños sufren la carencia de techo en Estados Unidos, que es, sin embargo, el país más rico del planeta.
Además, una cincuentena de ciudades norteamericanas promulgan leyes que de hecho criminalizan a las personas carentes de vivienda, agrega la ONG.
Las personas sin techo son blanco rutinario de leyes discriminatorias tendentes a alejarlas de los espacios públicos y visibles, lo que de hecho significa que una persona puede ser detenida por carecer de techo, denuncia el COHRE.
Además, cuando se analizan los datos sobre personas sin techo o carentes de vivienda digna en Estados Unidos, se descubre la persistencia de problemas como la discriminación contra individuos de color, indios o de origen latinoamericano, señala también.
"Con la inclusión de Estados Unidos hemos querido llamar la atención sobre el hecho de que el fomento del derecho a la vivienda no depende de la riqueza de un país sino de la voluntad política" de las autoridades, explica el director ejecutivo del COHRE, Scott Leckie, en el informe.
En el caso de Colombia, el COHRE afirma que dos millones de colombianos se han visto obligados a abandonar sus hogares en la última década por culpa del conflicto armado, de ellos casi 300.000 entre el 2001 y el 2002.
El año pasado se registraron algunos de los desplazamientos de población más brutales desde 1998: 10.000 personas tuvieron que abandonar sus casas en Magdalena (Colombia) en enero y febrero pasados. Además, en los últimos cinco años, un millón de niños han sufrido la misma suerte.
Los afro-colombianos constituyen la inmensa mayoría de las comunidades desplazadas aunque sólo representan el 26 por ciento de la población, denuncia la ONG, que acusa a las multinacionales, sobre todo las petroleras de expulsar a poblaciones enteras de zonas ricas en gas o petróleo.
En Guatemala hay una "crisis endémica de la vivienda agravada por la profunda pobreza", señala el COHRE, según el cual casi la mitad de la población guatemalteca vive en condiciones inadecuadas y el país tiene un déficit de 1,5 millones de viviendas, problema exacerbado por la "brutal política de tierra quemada" de los años ochenta y noventa.
Unos cinco mil niños viven en las calles de la capital guatemalteca, donde tres de estos menores fueron asesinados y otros tres heridos mientras dormían.
La ONG denuncia la reciente expulsión de ochenta familias de sus casas, que luego fueron incendiadas, en la comunidad de Los Cimientos (departamento de Quice) por patrullas de extrema derecha, así como el desalojo, el año pasado, de otras 2.500 de San Miguel Petapa.
Aunque el Gobierno les proporcionó luego algunos terrenos para que reconstruyeran sus casas, no se les dieron títulos de propiedad, lo que significa que están de nuevo expuestos al desahucio en cualquier momento.
La COHRE acusa a Colombia y Guatemala de violar el Pacto Americano de Derechos Humanos, el Protocolo de San Salvador, sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos, la Convención sobre los Derechos del Niño y el Pacto sobre la Eliminación de todo tipo de Discriminación contra la Mujer.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara . Fuente: agencias.