Jerusalén. Estados Unidos ayudará a Israel a defender su espacio aéreo contra un posible ataque con misiles por parte de Iraq, según han informado fuentes militares.
Antes de comenzar una guerra contra Iraq, Washington situaría un barco con radares y misiles en las costas israelíes, a fin de reforzar los sistemas de alerta con los que cuenta este país y tratar de derribar los misiles iraquíes Scud o Al Husein en el aire.
El buque estadounidense tiene un sistema de radares por satélite, y será la última línea de defensa frente a los misiles iraquíes o aviones "suicidas" que consigan traspasar las otras barreras que las Fuerzas Armadas de este país han desplegado ya.
El Gobierno teme que en caso de un ataque estadounidense contra Iraq, el presidente Sadam Husein ordene el lanzamiento de misiles balísticos contra Israel, como ya hizo en 1991, o envíe bombarderos -pilotados o sin piloto- en misiones suicidas.
En aquella ocasión, Iraq lanzó unos 40 misiles Scud contra el territorio israelí con la intención de desestabilizar la coalición internacional que lideraba EE.UU.
El Gobierno israelí cree que la posibilidad de un ataque estadounidense contra Iraq se ha hecho más factible desde que Francia y Estados Unidos llegaron ayer a un acuerdo sobre el proyecto de resolución sobre el desarme de Iraq, con vistas a su adopción unánime por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Junto al barco estadounidense, que en enero participará en unas maniobras conjuntas con Israel, los planes de defensa antiaérea israelíes incluyen los misiles antimisiles "Jetz" (Flecha) y los Patriot de tercera y cuarta generación.
El "Jetz", sin embargo, nunca ha sido probado en combate, además de que el proyecto sólo concluyó en los últimos meses y al parecer no hay suficiente cantidad de misiles.
Israel dispone únicamente de dos de esas baterías, una en la zona centro y otra en el norte, para defender sus dos principales centros urbanos -Tel Aviv y Haifa-.
El objetivo de los "Jetz" será destruir los misiles iraquíes que supongan una mayor amenaza para la población, mientras que los Patriot se encargarán de aquellos que vayan dirigidos a
zonas despobladas o supongan una menor amenaza, dijo ayer en rueda de prensa el general de brigada Iair Dori, jefe de los sistemas antiaéreos israelíes.
En un eventual ataque el "Jetz" interceptará los cohetes iraquíes sobre territorio jordano a decenas de kilómetros de altura, en pleno vuelo, mientras que los "Patriot" lo harán mucho más cerca de Israel y cuando comiencen el descenso.
El sistema estadounidense en retaguardia se encargará de detectar y alertar sobre la llegada de los misiles y de derribar aquellos que logren entrar en el espacio aéreo israelí.
Pero los analistas advierten de que ni siquiera con todos estos sistemas tiene Israel una respuesta efectiva contra un ataque múltiple de, por ejemplo, una veintena de cohetes a un mismo tiempo.
El diario "Yediot Aharonot" afirma en su edición de hoy que, contra esa contingencia, se han acelerado los trabajos para la fabricación de más baterías y misiles "Jetz", así como las investigaciones para fabricar un misil antimisil de cabeza múltiple.
De cualquier forma el general israelí señaló que a diferencia de 1991 esta vez las circunstancias militares en la zona son muy distintas.
"Tengo la seguridad de que Israel tiene la respuesta con vistas al próximo ataque (con cohetes)", dijo Dori, al destacar que en aquel año no tenían los "Jetz" ni los radares de hoy en día.
En 1991 el tiempo de alerta del que dispuso Israel fue de entre uno y dos minutos desde el lanzamiento de los cohetes iraquíes, pero ahora será de entre cinco y seis, ya que la información llegará vía satélite al centro de control en Israel, tan sólo 45 segundos después del despegue.
Además, el militar agregó que la capacidad balística de Iraq ha quedado mermada en los últimos años "si bien hay posibilidades de que aún pueda lanzar misiles".
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara . Fuente: agencias.