A practicar la escala musical: do, re mi. Ahora vienen los números: uno, dos tres; de nuevo la escala, siguen los números, ahora ambos a la vez: do, uno, re, dos, mi, tres.
La vida del mexicano Emilio Lluis es una síntesis de los números y las notas. Graduado en matemáticas y en la carrera de pianista concertista, este hijo de la tierra azteca permanece desde el jueves en el país y regresará hoy a México tras ofrecer el viernes la conferencia: "Matemática y Música: Dos Bellas Artes".
La disertación la realizó en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Costa Rica, en una gira por varios países, entre ellos, Perú y Bolivia.
Sus gestos pausados, las breves sonrisas y sus "formales" movimientos reflejan la disciplina de este músico y doctor en matemáticas, quien es catedrático de la Universidad Autónoma de México.
Casado, con dos hijos, y presidente de la Sociedad Matemática Mexicana, estudió piano desde los seis años y ofrece actualmente recitales de compositores clásicos.
Aunque confiesa que está plenamente satisfecho con ambas carreras y, por ello, no hubiera optado por ninguna otra alternativa; como hijo de un matemático y amante de la buena música, Lluis asimiló ambas disciplinas desde pequeño.
"No soy el pobre hijo que no tuvo opciones, simplemente crecí en un ambiente estimulante para ambas profesiones", comentó.
En sus gustos musicales establece claras diferencias; para él, mucha de la música que se produce actualmente es puramente comercial y no contiene "ningún valor estético".
"Estos luis migueles que nacen, no son artistas, son negociantes".
Por ello, Lluis se apega a compositores clásicos como Mozart, Beethoven y Rachmaninov, entre otros.
El catedrático explica que todas los seres humanos son matemáticos "desde que nacen".
"Existe una parte de la matemática que es la topología, conocida como la geometría de hule (formas). Cuando un bebé aprende a reconocer a su mamá, aplica este campo", explicó.
En cuanto a su concepto sobre la música y la matemática como dos "bellas artes", Lluis conversó el jueves con Viva :
¿Cómo relaciona usted la música con la matemática?
No están relacionadas, mucha gente cree que están conectadas porque ven números en las partituras y se cuentan compases; en la música, los números solo se usan para conteos y nada más.
"También existe una teoría matemática de la música, pero simplemente son explicaciones de dos disciplinas diferentes".
Entonces ¿qué comparten estas disciplinas?
Ambas son dos "bellas artes". La matemática tiene el don de ser la más precisa, la música también. Al igual que las sonatas y las sinfonías, las matemáticas se inventan, ambas son disciplinas creativas por excelencia.
Generalmente se denominan como bellas artes campos artísticos y no disciplinas formales como las ciencias exactas. ¿Qué características reúne la matemática para catalogarla como un arte?
La característica de una bella arte es que sea una creación humana y produzca placer estético, la matemática cumple con estos requisitos.
"¿Cuándo produce placer estético? Cuando llegamos a conocer bien una disciplina disfrutamos de ella, alguien que ama la matemática está dispuesto a sentir ese placer estético, por supuesto, que no ocurre con todas las personas, porque la mayoría tiene poco conocimiento para disfrutar de este campo. El conocimiento es proporcional al disfrute".
¿Cómo alcanzar ese placer estético por la matemática?
Las personas se acercan a la matemática, pero no se enfrentan a ella sino a pedazos de recetas de cocina.
"En el colegio se enseñan procedimientos, alguna gente piensa que los matemáticos somos sumadores de alta velocidad, eso ¡no es cierto!, los matemáticos nos dedicamos a inventar cómo contar".
¿Qué fortalezas ha logrado desarrollar con la matemática para su carrera musical?
El raciocinio de la matemática me ha ayudado al análisis musical.
Entre la música y la matemática, ¿cuál es el campo que más le apasiona?
Ambos por igual. Es como escoger entre papá y mamá.