Buenos Aires. El portavoz presidencial desmintió nuevamente el jueves las versiones sobre renuncias en el gabinete a raíz de la resistencia dentro del oficialismo a las medidas de austeridad que prepara el ministro de Economía Ricardo López Murphy.
El portavoz Ricardo Ostuni atribuyó las versiones ``a una usina que no sabemos dónde está ubicada y cuáles son los motivos, pero no hay nada de eso''.
Pidió a los periodistas que no vuelvan a interrogarlo sobre las supuesta renuncias ``que no tienen ningún fundamento''.
Las versiones indican que López Murphy, designado hace diez días en reemplazo de José Luis Machinea, habría amenazado con dejar su cargo si no recibe el necesario respaldo de la coalición Alianza, que integran la moderada Unión Cívica Radical (UCR) del presidente Fernando de la Rúa, y el centroizquierdista Frente del País Solidario (Frepaso).
Ostuni aseguró que López Murphy, finalmente, dará a conocer las medidas este viernes, mediante un mensaje a todo el país.
En la tarde del martes el ministro se reunió con los bloques legislativos de la Alianza, ante los que anticipó cuáles serían sus medidas de austeridad, que comprenden recortes presupuestarios por unos 2.000 millones de dólares.
De manera tajante, los legisladores le advirtieron que estas medidas ``no pasarán por el Congreso''.
En octubre habrá elecciones para renovar totalmente el Senado y la mitad de la Cámara de Diputados, y el oficialismo teme sufrir un descalabro electoral, a causa de la reconocida impopularidad de las medidas económicas.
Con ello, el oficialismo perdería el control de la cámara baja. La oposición peronista ya tiene mayoría en el Senado.
El diario La Nación, en un reportaje a López Murphy publicado el jueves, preguntó al ministro ``qué ocurrirá con la economía, si el gobierno pierde las elecciones de octubre''.
``Lo que tengo que hacer es gobernar con un horizonte que no se guía por los turnos electorales'', fue la respuesta.
Se espera que el ``paquete'' de López Murphy desencadene una ola de huelgas y protestas sindicales. Las tres centrales obreras ya anticiparon que realizarán medidas de fuerza, no bien se conozca el programa de austeridad, que seguramente comprenderá despidos de personal estatal.
Ante la falta de respaldo de la coalición oficial, el ministro viene demorando el anuncio de su programa de austeridad, reclamado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros organismos de crédito, que otorgaron a la Argentina en diciembre un ``blindaje financiero'' por casi 40.000 millones de dólares, para hacer frente a sus compromisos externos.
Una misión del FMI llegó el martes para pedir que se corrigieran esos ``desvíos''.
En la noche del miércoles el jefe de la misión, Tomás Reichmann, declaró que la situación económica argentina ``es complicada'' y que ``sería un error no tomar medidas serias''.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Nacion.com Fuente: agencias.