Buenos Aires, 20 may (EFE).- El presidente argentino, Eduardo Duhalde, firmó hoy los decretos de indulto al ex jefe guerrillero Enrique Gorriarán Merlo y al ex militar golpista Mohamed Alí Seineldín, condenados a reclusión perpetua por haber liderado levantamientos armados contra gobiernos democráticos en 1989 y 1990.
"Duhalde firmó los decretos de indulto a Gorriarán Merlo y Seineldín, pero mañana (miércoles) el jefe de gabinete (Alfredo Atanasof) va a informar en una conferencia de prensa a quiénes alcanza también", dijeron a EFE fuentes del Gobierno.
El presidente argentino reconoció hoy que pagará un alto costo político por una decisión que ya generó polémica, pero justificó los indultos al señalar que ambos detenidos pertenecieron a una etapa de la historia del país "que ya desapareció".
"Estoy convencido de que hay una etapa de la vida de Argentina que ya es una historia que ni los chicos hablan, la etapa de la subversión y de los militares queriendo dar golpes de Estado o no acatando las decisiones de la democracia", destacó Duhalde en una entrevista difundida por el canal de televisión América TV.
El presidente electo de Argentina, Néstor Kirchner, quien asumirá el cargo el próximo domingo, rechazó los indultos al decir que no comparte "el sentido de impunidad", postura a la que se sumaron varios organismos de derechos humanos y la opositora Unión Cívica Radical (UCR).
"Transgrede la Justicia, ofende a la sociedad y va a traer malestar general (...) El indulto quiere borrar el pasado, arruina el presente y el futuro", dijo Estela de Carlotto, titular del organismo de derechos humanos Abuelas de Plaza de Mayo, quien agregó que el argumento de Duhalde era "inconsistente".
Gorriarán Merlo cumple la condena de reclusión perpetua por el ataque en 1989 al cuartel de La Tablada, a las afueras de Buenos Aires, que dejó 40 muertos entre civiles y militares.
El líder del izquierdista Movimiento Todos por la Patria (MTP), que realizó el alzamiento con el pretexto de evitar un golpe de Estado en ciernes durante el último año de gobierno de Raúl Alfonsín, fue detenido en México en 1995 y entregado a Argentina, donde en 1997 fue condenado por la justicia y puesto tras las rejas en la cárcel bonaerense de Devoto.
Además, Gorriarán Merlo, quien fuera dirigente del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) en la década de los años setenta, fue el responsable del asesinato del dictador nicaragüense Anastasio Somoza en 1980 en Paraguay por considerarlo "jefe de la contrarrevolución" en América Latina.
A comienzos de mayo, el Premio Nobel de Literatura José Saramago pidió a Duhalde que indultara a Gorriarán Merlo por razones de salud, puesto que el ex líder guerrillero de 61 años se encuentra muy debilitado por las consecuencias acarreadas por la tercera huelga de hambre que realiza desde la cárcel para recuperar su libertad.
Hay otras tres personas que aún cumplen condena por el asalto al cuartel, pero gozan de un régimen abierto: Ana María Sívori, ex mujer de Gorriarán Merlo; Roberto Fellicetti y Claudia Acosta, sobre cuya situación el portavoz presidencial no pudo dar detalles.
Por su parte, el ex coronel Seineldín, de 70 años, cumple prisión perpetua por haber liderado una revuelta de los denominados militares "carapintadas", de ultraderecha, en diciembre de 1990 contra el gobierno del entonces presidente Carlos Menem, que dejó 10 muertos entre militares y civiles y unos 20 heridos.
Duhalde señaló que familiares y amigos de Gorriarán Merlo y de Seineldín habían intercedido para que los indultara, dada la delicada salud de ambos, pero el solo anuncio de su decisión desató una polémica en el país.
Afirmamos "nuestra rotunda oposición a las decisiones que, lejos de contribuir a la pacificación y reconciliación de los argentinos, atentan contra el necesario proceso de recuperación de la confianza en las instituciones democráticas, en la justicia y constituye un pésimo ejemplo para América Latina", concluyó la UCR en un comunicado. EFE
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