Herzog sobrevoló en un dirigible la frontera entre Venezuela y la Guayana Británica para captar la vida de la fauna en aquellas regiones selváticas.
El filme, titulado provisionalmente Jungle Airship , sigue las huellas de otro cineasta alemán, Dieter Plage, especializado en filmar animales, quien murió hace 11 años en un accidente al caerse de un dirigible mientras rodaba encima de las copas de los árboles en la selva.
La coproducción internacional, que cuenta con la participación de la televisión alemana (ARD), será estrenada primero en salas cinematográficas y después en la televisión de Alemania.
Además de Aguirre, sobre la aventura amazónica del conquistador español Lope de Aguirre, producida en 1974, y Fitzcarraldo, acerca de los esfuerzos de un enloquecido aventurero por crear un teatro de ópera en la Amazonia (1982), Herzog filmó también Cobra verde , sobre la historia de un aventurero brasileño traficante de esclavos, y Gritos de Piedra
(1991) en torno a un enfrentamiento para escalar el inaccesible cerro Torre, de 3.102 metros, en la Patagonia (Argentina).
Varias décadas después de Aguirre, der Zorn Gottes (1972) y Fitzcarraldo (1982), en ambos casos con el fallecido actor Klaus Kinski, Herzog regresó al continente con su cámara para adentrarse en la inmensidad de la selva.
Creador apasionado, en su juventud, Herzog, sufrió hambre, orfandad y cárcel. Autodidacta, volcado al cine, sus obras testimonian la lucha desesperada de individuos marginados -en ambientes opresivos- que retan al destino.
Su portentoso despliegue de imágenes arrancadas de los rincones más insólitos del planeta se recrea en el misterio y la furia, golpea las normas y convenciones y deja pasmados -de belleza y excesos- a los espectadores, según afirman algunos estudiosos del cine.