
Nueva York. En una noche de primavera, la Gran Manzana fue la anfitriona de un concierto especial con el grupo estadounidense de metal progresivo Dream Theater.
La agrupación neoyorquina realizó el 1 de abril, en el Radio City Music Hall, la última presentación de la gira 2005-2006, para conmemorar 20 años de carrera musical.
Pasadas las 8 p.m. de ese sábado, el telón se levantó y se escucharon los primeros sonidos, acompañados de imágenes proyectadas, que representaban un recorrido por la historia del grupo. La noche comenzó con The Root Of All Evil y I Walk Beside You , ambas de su más reciente producción Octavarium .
Ante 6.000 fanáticos, en su mayoría estadounidenses -había también franceses, portugueses y por lo menos dos ticos-, el cantante James LaBrie dio la bienvenida a un espectáculo que fue filmado para la producción de un DVD y un CD.
Siempre acompañados por el recurso visual, interpretaron rarezas que normalmente no presentan, como una canción salida de las sesiones del disco Falling Into Infinity y otro tema, de la época en que la banda se hacía llamar Majesty.
El grupo siguió entonces repasando sus discos anteriores con piezas como Innocence Faded , Afterlife y la coreada The Spirit Carries On .
Orquestados. Después de una pausa de 15 minutos, la banda volvió con la mejor sorpresa de la noche: una orquesta que acompañó tó la épica canción Six Degrees Of Inner Turbulance , que en esta versión duró 42 minutos.
La orquesta, dirigida por Jamshied Sharifi, se mantuvo durante el resto del recital y acompañó al grupo en Vacant , The Answer Lies Within y Sacrified Sons , esta última en homenaje a las víctimas de los atentados del 11 de setiembre.
Continuaron con otra épica: Octavarium , que ya incluía los arreglos de orquesta en el disco. El tecladista Jordan Rudess y el guitarrista John Petrucci realizaron notables solos. Proyectaron animaciones sobre el grupo e imágenes de tributo a sus diversas influencias musicales, como Pink Floyd, The Beatles, Yes o Ramones.
Después de esto se retiraron, pero volvieron para complacer con una más: Metropolis , de su disco más vendido Images And Words, canción que estuvo acompañada de vistas de Nueva York y del aplaudido solo del bajista John Myung.
Luego de casi tres horas, Dream Theater se despidió. El baterista Mike Portnoy agradeció a los asistentes y luego, en una nota publicada en el sitio de la banda (dreamtheater.net), afirmó que esa noche había sido el pináculo en su carrera de 20 años y que fue un final increíble para el capítulo más reciente en la historia de Dream Theater.