
María Montero
Antes de conocerse, entre Ray Charles y Jamie Foxx no había más que dos cosas en común: el amor por la música y el color de la piel. Sin embargo, ambas cualidades -en apariencia tan insignificantes- bastaron para consumar un hecho que, esta noche, podría recibir un reconocimiento rotundo para ambos: una o varias estatuillas de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood.
Dirigida por Taylor Hackford, Ray es una cinta biográfica dedicada al genial artista del soul afroamericano, Ray Charles.
Durante el rodaje, la película pasó de homenaje en vida a homenaje póstumo: Charles murió en junio del año pasado, mientras contagiaba a Foxx de su mañosa vitalidad.
Músico y actor se conocieron por imposición de Universal Pictures, lo que permitió a Foxx construir su personaje apoyado en el modelo original. Según declaraciones del actor al diario español El Mundo , su cercanía con Charles trascendió el plano profesional.
"Entré en el salón de la audiencia y allí estaba el maestro, sentado al piano. Sin decir palabra, chocamos las manos, y él comenzó a improvisar unos riffs y yo, automáticamente, le contestaba", narró.
"Todo iba de maravilla hasta que se pasó de repente a Thelonius Monk y yo me quedé en suspenso unos segundos. Entonces, dijo las palabras mágicas: todo lo que tienes es lo que está bajo las yemas de tus dedos, no hay nada más, el resto depende de ti . Y, desde entonces, ésas son para mí las palabras claves en mi vida y mi carrera, hacer todo a la perfección, lo mejor que puedo. Y sin pausas ni dudas".
Entretelones. Varios meses después, es decir, en esta noche de premios, Ray podría cambiar significativamente la carrera de Foxx (originada en la comedia) y asegurar la ya segura inmortalidad del difunto: con seis nominaciones al Oscar (incluidas mejor película, mejor director y mejor actor), Ray ha convertido a Foxx en favorito.
Su interpretación ya le dejó un Globo de Oro y ha sido calificada por la crítica como brillante, genuina y conmovedora, pero sobre todo, alejada de los peligrosos clichés.
Para el rodaje, el joven actor tuvo que trabajar "como un negro": memorizó 96 temas musicales y, como parte del maquillaje, utilizó prótesis en los ojos durante sesiones de más de 15 horas de trabajo.
"El eje central de la cinta es el proceso de creación de la música de Ray, ahí está la esencia para comprenderle a él y sus circunstancias, sus debilidades humanas y sus actos discutibles", dijo Foxx a El Mundo . "Creo, sinceramente que más que interpretarle, logré comprenderle y, así, poder comunicar toda su sensibilidad, genialidad y coraje. Creo que la película es, sobre todo, la historia de la lucha de un hombre contra el racismo y su propia incapacidad para ver".
Oriundo de Texas y criado por sus abuelos desde los siete meses, Foxx está decidio ha convertirse en el "Robert de Niro negro", según sus propias palabras.
Con una vasta formación musical (estudia piano desde los tres años) y su propio sello discográfico, Foxxhole Records, el ahora célebre actor tampoco ha ocultado sus ambiciones musicales, dentro de las que están la grabación de sus propios discos. "Nunca pensé que podría ser actor, mi única vocación era la música. He llegado aquí por accidente", confesó.