Bogotá, 30 abr (EFE).- Dos generales de la Policía colombiana renunciaron, tras el secuestro y posterior asesinato de Liliana Gaviria Trujillo, hermana del ex presidente de Colombia y ex secretario general de la OEA, César Gaviria Trujillo, se informó hoy.
El presidente colombiano, Alvaro Uribe, admitió el viernes que el Estado falló en la seguridad de Liliana Gaviria, por lo que ordenó hacer una investigación al interior de la Policía.
Medios locales coincidían hoy en que los generales Mauricio Gómez Guzmán y Mario Gutiérrez Jiménez, actual director de Nacional de Escuelas de Policía, presentaron su renuncia, la cual fue aceptada por el director de esa institución, general Jorge Daniel Castro.
Consecutivamente, los dos generales estuvieron al frente de las regionales de Policía que tienen jurisdicción en los departamentos de Risaralda, Caldas, Chocó, Quindío y Tolima y que ahora quedó al mando del subdirector de la Policía, general Alonso Arango Salazar.
El departamento de Risaralda (centro), ha sido epicentro de acciones violentas que han estremecido al país.
El jueves pasado, desconocidos secuestraron y asesinaron a la empresaria Liliana Gaviria Trujillo, de 52 años, hermana del ex presidente de Colombia y ex secretario general de la OEA, César Gaviria Trujillo.
En este hecho murió el escolta José Fernando Vélez, que acompañaba a Gaviria Trujillo.
Liliana Gaviria Trujillo era una de las cinco hermanas del economista liberal César Gaviria, que gobernó entre 1990 y 1994 y después fue secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA) durante dos períodos hasta el 2004.
La familia Gaviria Trujillo sufrió otro drama en 1996 cuando su hermano Juan Carlos fue secuestrado por un grupo guerrillero que lo mantuvo cautivo bajo tierra casi dos meses, hasta que la policía lo liberó.
El otro hecho ocurrió el viernes, cuando Juan Carlos Lizcano, hijo del ex congresista colombiano Oscar Tulio Lizcano, que lleva casi seis años en poder de las FARC, fue secuestrado al parecer por un grupo guerrillero.
Lizcano y otras cuatro personas fueron secuestrados en el municipio de Quinchía, departamento de Risaralda, 200 kilómetros al noroeste de Bogotá, en una acción atribuida inicialmente a un reducto del Ejército Popular de Liberación (EPL). EFE
ocm/pg