Hay tierras redondas y planas. Ellas no son así porque sí, sino porque se caminan de una u otra manera: se caminan redondas o se transitan planas. En su nuevo poemario, En esta tierra redonda y plana , Carmen Naranjo quiere recorrer la tierra, la cruza plana, la envuelve redonda.
El nuevo poemario de esta ganadora del Magón y exministra de Cultura (1974-1976) tiene bastante de antología, de repertorio de estados de ánimo, de ocurrencias, pasiones y rabias, muchos años masticados. No es gratuito: Naranjo no publicaba poesía desde 1981, cuando EDUCA lanzó Mi guerrilla , y en las siguientes dos décadas sólo dio a conocer su prosa, como En partes oMás allá del Parismina.
Ahora, con el sello de la editorial española Torremozas publica un largo poemario, más de 150 páginas, 81 poemas de sus siempre-temas: siempre-el-amor, siempre-la-convivencia, siempre-la-protesta, siempre-la-incomunicación.
Ella habló así: "Fueron notas de diario, apuntes y reflexiones que acumulé durante muchos años en los cuales no pude dedicarme a escribir poesía por mis obligaciones laborales o porque me metí de lleno a la narrativa".
Sin embargo, "hubo un día en que la poesía se transformó en una necesidad imperiosa, y tuve que volver a ella", recordó. Y volvió sobre los papelitos sueltos y los motivos contenidos para hacer una colección de muchos temas, estilos y experimentos.
Michu y su tierra redonda
Uno de los más extensos poemas es el que da nombre al libro; relata la vida de una perrita llamada Michu, que correteaba una tierra redonda en la que "no pierde horas ni olvida cuentos". Redondez muy distinta de la planicie que decía vivir su dueña, ministra, burócrata y escritora, como lo fue o lo es Carmen Naranjo.
La Michu vivió con una inocencia y espontaneidad que, de alguna manera, se repite a través de todo el tenso poemario, ya sea como relato de lo cotidiano que se hace trascendente, ya sea a través del reclamo por el amor.
A Naranjo no se le gasta la vena en eso del amor, aunque dijo ir un poco más lejos de los tópicos pues para ella "la poesía es un lenguaje de amor, amor que puede ir dirigido a una persona, pero también a una colectividad", aclaró.
Sin ruborizarse, reconoció que sus versos son muchas veces políticos, aunque sin los excesos de alguna poesía costarricense de los 80, "una poesía que muchas veces se quedó en lo coyuntural... A mí me interesa más alcanzar cierta universalidad, aunque sin olvidar las situaciones inmediatas, que son los motivos".
Explicó Naranjo que los poemas que más interesaron a los primeros lectores de En esta tierra redonda y plana no son los "amorosos" o los "existenciales" -poco menos que la mitad del volumen-, sino los que tienen a Centroamérica y sus dolores como motivo y escenario; poemas de títulos tan explícitos como Canción de cuna para un niño salvadoreño ,Guatemala: una ventana abierta a la muertey Este dolor incontenido de Centroamérica.
Su manera de curar heridas es la literatura que se comparte, y dijo que, siempre que ha tenido oportunidad en los últimos años, ha leído en recitales el poema XVII: Una poesía es poesía , en la que sostiene que los versos son versos sólo cuando son de todos.
Dijo que es algo así como su filosofía: "No busco al lector para complacerlo simplemente: lo busco como interlocutor, como alguien que aporta algo a lo que escribo. Es más: ¡si lo escrito no lleva a escribir, siento que perdí mi tiempo!".
La tierraredonda
En esta tierra redonda y plana es el primer poemario de Carmen Naranjo en dos décadas.
En mayo fue publicado por la Editorial Torremozas de España. Posiblemente un segundo poemario, llamado Oficio de oficios , aparecerá en la misma colección.
Acaba de llegar al país; por el momento, solamente se encuentra en la Librería Claraluna (tel. 281-0228).