Frente a la facilidad que ofrecen numerosos establecimientos en todo el mundo para hacerse un pequeño tatuaje, el dermatólogo español Pedro Cormenzana explicó que el método más eficaz para borrarlo son las intervenciones con láser, cuyo precio oscila en España entre los $720 y los $6.000 dólares (entre ¢260.640 y ¢2.172.000).
Existen también otros procedimientos convencionales de cirugía plástica como extirpaciones, estiramientos, cortes o injertos de piel, que, aunque resultan más asequibles, dejan visibles señales.
¡Arrepentidos!
Varios psicólogos reconocen que, pese a que este fenómeno no es nuevo, hoy día tatuarse está de moda entre los adolescentes, pero ya empieza a registrarse un aumento en la demanda de personas que desean eliminarlos definitivamente.
Estudios sociológicos defienden que más de la mitad de las personas se arrepienten en algún momento de su vida de haberse hecho un tatuaje e intenta deshacerse de él con los recursos que tiene a su alcance, según la especialista del Instituto Médico Láser (IML) de Madrid Paloma Cornejo.
No en vano el coste de este método, el único que logra eliminar los dibujos cutáneos, es elevado, ya que en ocasiones es preciso combinar varios tipos de aparatos láser erbio, rubí o alejandrita para adaptarse a diferentes profundidades y cubrir la mayor parte de la gama cromática, con el fin de atacar los pigmentos que componen los grabados, algunos de los cuales, como el rojo son difíciles de difuminar por completo.
Mucha gente también opta por el cover-up o encubrimiento a fin de camuflar el tatuaje con otro dibujo, tarea que ocupa destreza.