Un nuevo documental repleto de historias de espías y desembarcos de submarinos secretos investiga cómo los nazis contrabandearon oro y dinero desde Europa a Argentina, un refugio para criminales luego de la Segunda Guerra Mundial.
Oro nazi en Argentina, dirigido por el cineasta argentino Rolo Pereyra, revela cómo bancos suizos, obispos católicos y políticos argentinos ayudaron a transportar cientos de millones de dólares de tesoros del Tercer Reich.
La huída de muchos nazis -incluidos Josef Mengele, el médico del campo de concentración de Auschwitz, y Adolf Eichmann, el arquitecto de El Holocausto- a América del Sur ha sido ampliamente documentada.
Poco explorado
Pero el rastro de cientos de millones de dólares en oro y efectivo ha sido poco explorado.
El documental, parcialmente financiado por la cadena estadoundiense de televisión HBO, escenifica historias de submarinos nazis cargados de oro desembarcando en la lejana Patagonia, la misteriosa muerte de los conspiradores nazis e intrigas dignas de novelas de espionaje basadas en al menos 10 años de investigación.
El filme fue ovacionado durante el festival de cine de Sao Paulo el mes pasado y Pereyra sospecha que la audiencia disfrutó el dramatismo del filme. El documental será presentado en festivales de cine en Bélgica, España y Cuba.
“Mi idea fue darle un poco ese ritmo de historia de espionaje (...) espías que espían a otros espías y demás (...) Creo que la gente lo agradece muchísimo”, dijo Pereyra.
El filme incluye viñetas de figuras como Hermann Doerge, un poderoso banquero alemán que trabajó en el Banco Central argentino en la década de 1940 y falleció en un sospechoso suicidio luego de destruir pruebas de las transferencias de riquezas nazis, según archivos de Banco Central e informes de inteligencia de los Aliados.
El documental, basado en el libro Odessa al Sur escrito por el argentino Jorge Camarasa, vincula conexiones entre Suiza, España, Italia, Alemania y Argentina con el fin de mostrar cómo los nazis y sus riquezas alcanzaron el nuevo mundo.
Cientos de nazis desembarcaron en Argentina luego de la guerra gracias a la política de puertas abiertas del general Juan Domingo Perón, un político pragmático con simpatías fascistas.
Pero los lazos nazis con la élite política y económica sobrevieron a Perón, aseguró Pereyra.