La nueva Ortografía de la lengua ya está disponible, a partir del pasado viernes, para los quinientos millones de hablantes en español. Es la más “coherente, exhaustiva, y simple” en los tres siglos de historia de unas normativas ortográficas que arrancaron en 1741.
La más “científica, clara y razonada” para la Real Academia Española (RAE) y la veintena de academias americanas que han optado por recomendar en lugar de imponer en la más panhispánica de las normas que han elaborado en su historia. Pero únicamente en algunos casos.
Podremos decir i griega o ye al referirnos a la y . Será tan correcto ve baja como uve , o be alta como be para estas letras. Pero incurriremos en falta si escribimos truhán , guión o lié , que, para adecuarse a la norma, pierden “obligatoriamente” su tilde. También si escribimos Rey o Papa con mayúscula ya que se estipula que “los sustantivos que designan títulos nobiliarios, dignidades y cargos o empleos de cualquier rango (ya sean civiles, militares, religiosos, públicos o privados) deben escribirse conminúscula inicial por su condición de nombres comunes”. Así que deberemos escribir rey y papa ya se trate de “usos genéricos” como si se trata de una “persona concreta”.
Mientras que esto es norma obligada, se admite la mayúscula inicial, sin ser obligatoria, para dignidades de tratamiento protocolario, como “se espera a Su Santidad”, pero es obligatoria la minúscula si se cita el nombre propio: “se espera la visita de su santidad Benedicto XVI”.
Es incorrecto optar por ex mujer en vez de exmujer , aunque será correcto ex capitán general . Será incorrecto acentuar la o entre cifras, pero no poner tilde al adverbio sólo o a los demostrativos éste o ése , aunque se recomiende no hacerlo. Los dígrafos ch y ll ya no computan como letras en un alfabeto con 27 grafos.
Recoge la versión definitiva de normas aprobada por el pleno de academias el pasado 28 de noviembre en Guadalajara (México). Fue después de un barullo fenomenal y de confrontarse a una opinión pública desconcertada al conocer algunas de las propuestas de los académicos. Unas propuestas que finalmente se quedan en recomendaciones ya que la RAE y el resto de las academias suavizaron algunos de sus planteamientos originales, los que más chirriaron entre los hablantes, como optar por la ye en detrimento de la i griega .
En la nueva Ortografía los académicos de la Española y de las 21 academias de América y de Filipinas han estado trabajando ocho años con el fin de propiciar la unidad en el uso del idioma, pero se introducen algunos cambios tan difíciles de asimilar que ni siquiera sus propios artífices los han incorporado.