El PARLACEN convocó hoy una "conferencia de prensa urgente" en Panamá para exponer la posición oficial de los gobiernos centroamericanos sobre las recientes declaraciones de Portillo, cuyo país es sede del organismo regional.
En una declaración entregada a los periodistas, el presidente del PARLACEN, el salvadoreño José Ernesto Somarriba, advirtió de que la iniciativa de Portillo "no tiene consenso político, ni apoyo internacional, ni asidero legal".
Somarriba recordó que los 20 diputados de cada país que lo integran -Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Panamá- fueron elegidos mediante sufragio popular por un periodo de cinco años.
Por su parte, la vicepresidenta del PARLACEN, la panameña Elsy de Mckay, hizo un llamamiento a Portillo a "no poner en peligro la vida de los diputados" centroamericanos al decir que tienen un salario mensual de 10.000 dólares, cuando en realidad es de un total de 3.800, con dietas y gastos de representación incluidos.
"Guatemala es un país peligroso, la delincuencia allí no se anda con cuentos y las declaraciones de Portillo nos hacen temer por nuestras vidas", dijo De Mckay.
La vicepresidenta calificó de contradictorias las afirmaciones de Portillo por cuanto Guatemala, país sede, es el más beneficiado económicamente de la región con las sesiones del parlamento regional.
Ante las declaraciones de Portillo, y como "acto de desagravio", De Mckay anunció que "nuestra próxima sesión plenaria, que estaba prevista para septiembre próximo en Guatemala, la vamos a celebrar en El Salvador".
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital.
Fuente: agencias.