Santiago de Chile, 30 ago (EFE).- Representantes del Gobierno de Alemania ingresaron, por primera vez, a la misteriosa Colonia Dignidad, un enclave de residentes alemanes en el sur de Chile sospechoso de haber sido un centro de torturas durante la dictadura de Agusto Pinochet (1973-1990), informa hoy la prensa local.
Una delegación diplomática encabezada por el cónsul alemán en Chile, Ulrich Fischer, ingresó sin presencia policial a la colonia, donde también se denunciaron actos de pederastia, recorrió sus instalaciones y se reunió con varios de sus habitantes, precisa hoy el vespertino local "La Segunda".
El objetivo de la visita, según la posterior confirmación de la Embajada de Alemania en Santiago, fue regularizar la situación de algunos colonos en cuanto a la entrega de pasaportes y visado.
El ingreso de la delegación alemana había sido anunciada en Santiago hace dos semanas por el diputado germano Wolfgang Bornsen, durante una visita que hizo al país junto con otros legisladores de su país.
"Nuestros representantes de la embajada de Alemania en Chile este año por primera vez van a tener la posibilidad de entrar a Colonia Dignidad, van a estar ahí en democracia", dijo en aquella ocasión el legislador de la Unión Cristianodemócrata (CDU).
Bornsen agregó que la situación en el enclave siempre ha sido un asunto sensible para el Parlamento alemán y para el propio Gobierno de Berlín.
"Lo que queremos es que se aclaren todos los secuestros que se han denunciado ahí. Los parlamentarios alemanes nunca podrán aceptar violaciones a los derechos humanos ocurran donde ocurran, cuando se refieren a abusos de personas", subrayó.
En marzo pasado, Efraín Vedder, un ciudadano alemán que escapó hace un año de la Colonia Dignidad, denunció que las autoridades del enclave conocen dónde se oculta el ex suboficial nazi Paul Schaefer, líder de esa villa y prófugo de la Justicia chilena desde 1997 por delitos sexuales contra menores de edad.
Vedder, quien aseguró ser una víctima de Schaefer, dijo que, aunque los abusos contra los niños han cesado tras la huida del suboficial nazi, existe a la fecha una red de protección de la comunidad de la villa y que, incluso, algunos empresarios financian las actividades de la Colonia Dignidad.
Paul Schaefer es buscado tras haber sido procesado en el país como autor de secuestros y abusos sexuales contra 27 niños (26 chilenos y un alemán) que asistían como internos al colegio de "Villa Baviera", como llaman sus habitantes a la Colonia Dignidad.
También debe responder por delitos de fraude aduanero, contrabando e infracciones a las leyes tributarias, educacionales y de seguridad social, mientras al menos dos jefes del enclave se encuentran procesados como sus cómplices.
Schaefer, un ex suboficial del ejército nazi, fundó la Colonia Dignidad en 1961 en la localidad de Parral, 360 kilómetros al sur de Santiago, como una "sociedad benefactora" y, desde entonces, las actividades en el lugar estuvieron rodeadas de un estricto secreto.
Según testimonios de sobrevivientes de la represión ilegal de la dictadura de Pinochet, la villa fue utilizada como centro de torturas de presos políticos, varios de los cuales fueron vistos por última vez vida en ese enclave habitado por unos 200 residentes alemanes.
De hecho, el juez especial Juan Guzmán, quien procesó a Pinochet, investiga desde 1998 la desaparición en la Colonia Dignidad de chilenos opositores a la dictadura. EFE
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