Por Atenas Sifuentes
México, 9 nov (EFE).- El fallecido actor mexicano Eduardo Palomo fue uno de los más populares de la televisión de su país en la década de los noventa pero logró dar el salto al cine y prefería no volver al mundo de las telenovelas.
Palomo, de 41 años, murió anoche tras sufrir un paro cardíaco en la ciudad de Los Angeles (EEUU), donde vivía desde hacía varios años, informó hoy Televisión Azteca.
Según la fuente, a Palomo, protagonista de telenovelas como "Corazón Salvaje", le sobrevino la muerte cuando cenaba en un restaurante de la ciudad californiana en compañía de su esposa y algunos amigos.
Durante casi una hora médicos del servicio de rescate prestaron atención al actor pero todos los esfuerzos por revivirlo fueron en vano, agregó.
"Hace cinco años vi que la televisión (mexicana) caía en una gran crisis de calidad y yo me dije: ahí nos vemos, yo voy para otro lado, no me interesa", declaró el actor en una entrevista realizada durante su última visita a México.
"Como actor nací de otra forma y no quiero morir con ese sistema (TV). Me parece una forma muy degradada de morir", explicó Palomo en una entrevista con EFE hace dos semanas, cuando estuvo en México para promover la cinta "El misterio del Trinidad".
"Las telenovelas de ahora, tanto de Televisa como de Televisión Azteca no tienen un balance además de que las historias están mal porque el guionismo en este país está muy descalabrado", aseguró.
En cine ha realizado diversas películas en las que se destacan "Rojo Amanecer", "La mujer de Benjamín", "Crónica de un desayuno", donde interpretó a un travesti.
En 2001 filmó "El Misterio del Trinidad" de José Luis García Agraz y donde compartió créditos con Rebecca Jones, película que está seleccionada para participar en la próxima entrega de los Premios Goya en España.
En su reciente visita a esta ciudad, el actor explicó que le había tocado mucho la trama de este filme, pues entre su personaje y él habían varias similitudes y éste le había ayudado a sacar sus demonios.
"Yo tenía trece años cuando mi papá se fue, literalmente se fue. Durante dieciséis años no supe de él, sólo sabía que andaba cazando avestruces en la pampa Argentina pues se fue con una argentina y desapareció", explicó el actor.
Precisó que cuando salió de México en busca de otros horizontes, descubrió que sí tenía un valor internacional y comenzaba a trabajar para tener una carrera fuera de su país.
Eduardo Palomo dijo ser un hombre completo y feliz, pues tenía lo más preciado para un hombre: su familia.
Estaba casado con la actriz y cantante mexicana Karina Ricco, con quien vivía en Los Angeles desde hacía algunos años y que le dio dos hijos, Fiona y Luca, de 6 y 4 años respectivamente.
Palomo era uno de los actores más consolidados de México y más admirados por el público femenino en la pequeña pantalla.
En noviembre de 1993, el actor quiso probar suerte en el terreno discográfico y lanzó al mercado su disco "Mover el tiempo", único álbum que grabó, pues no alcanzó gran éxito en este terreno.
Desde hace años Eduardo Palomo era seguidor de la Iglesia de la Cienciología, fundada en 1954 por L. Ronald Hubbard. EFE
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