Miami (EEUU), 30 nov (EFE).- Diez cubanos desafiaron las peligrosas aguas del Estrecho de Florida en una precaria balsa y tras viajar durante tres días, lograron llegar hoy a las costas de Estados Unidos.
Los "balseros", agotados y deshidratados, tocaron tierra en una playa de Fort Lauderdale, al norte de Miami, y ahora están bajo custodia de la Patrulla Fronteriza.
Imágenes de canales de televisión locales mostraron a los cubanos en la playa y a la rústica embarcación de madera que se encontraba en la orilla.
"Tuvimos mal tiempo, dos tormentas nos cogieron y por eso demoramos mucho en llegar. Casi no comimos, ni tomamos agua porque nos volcamos y la comida se dañó", declaró Vicente Moreno, uno de los diez balseros.
Residentes de la zona llamaron a las autoridades para notificar de la presencia de los cubanos y cuando se presentaron en el lugar, inmediatamente lanzaron una búsqueda de presuntos traficantes de humanos al sospechar, inicialmente, que se trataba de una operación de contrabando.
Los cubanos dijeron que procedían de la provincia de La Habana.
Según los convenios suscritos entre La Habana y Washington, los cubanos que son interceptados en el mar, aunque sea a pocos metros de la orilla, deben ser repatriados.
Sin embargo, de acuerdo con las leyes de Estados Unidos, los que logran pisar tierra pueden permanecer en este país y al cabo de un año obtener la residencia.
Hasta noviembre de este año, las autoridades estadounidenses han interceptado a 227 cubanos, según las estadísticas del Servicio de Guardacostas. EFE
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