Aristóteles lo considera "padre de la filosofía" y el primero en sugerir un único sustrato formativo de la materia, ya que inició la noción de que la esencia material del universo es el agua o humedad. En su intención de explicar la naturaleza por medio de la simplificación de los fenómenos observables y la búsqueda de causas en el mismo entorno natural, fue uno de los primeros en trascender el tradicional enfoque mitológico que había caracterizado la filosofía griega de siglos anteriores. Fue también astrónomo y político .
Nació en Mileto, localizada en la Turquía actual, "la ciudad más avanzada del mundo griego". Probablemente fue un próspero comerciante que viajó a Egipto, donde recibió instrucción concerniente a la geometría . Sin embargo, son poco fiables los datos acerca de su vida y hallazgos, ello a pesar de su extraordinaria reputación; algunas de las numerosas glosas de su labor que han sobrevivido, carecen de credibilidad.
Es muy posible que, en el campo de la geometría sí elaborara la serie de teoremas generales a él atribuidos; además, comprendió la naturaleza de los triángulos semejantes y supo calcular la distancia existente entre un navío y la orilla, así como la altura de una construcción partiendo de la sombra que proyecta. Estos argumentos matemáticos deductivos fueron sistematizados por Euclides doscientos cincuenta años después. También se atribuye a Tales el haber comprendido la atracción magnética que ejerce la piedra imán sobre el hierro.
Al decir que el agua es el principio de todas las cosas, Tales la imagina como una fuerza animadora y activa, que precisamente por ser el principio carece ella misma de principio. El gran valor de su pensamiento (así como el de toda la escuela milesia) es el de haber buscado un solo principio o “arjé”, que diera razón al común origen de la multiplicidad de los seres. El “arjé” constituye la esencia de las cosas, y las cosas no serían sino una diversificación de aquel primer principio.