Escritor francés. Es autor del libreto de Carmen , la narración que al ser musicalizada por Bizet se constituyó en la célebre ópera homónima, una de las más gustadas y representadas del repertorio artístico mundial.
Sin embargo, de esta obra él mismo dijo: "Carmen seguiría inédita si no hubiese tenido que comprarme unos pantalones". El mayor mérito de Merimée son sus narraciones . La sobria pureza de su estilo, la calma impasible de su temperamento artístico, revelan una primordial preocupación por el arte orientado hacia la perfección clásica . Es romántico por su marcada tendencia a historias sombrías y desenlaces extraños.
Taine dijo de él: "Era un hombre alto, enhiesto, pálido y que, a excepción de la sonrisa, tenía el aspecto de un inglés, al menos por las maneras frías, distantes, que rechazaban toda familiaridad. A primera vista se advertía en él la flema natural o adquirida, el dominio de sí mismo, la voluntad y el hábito de no tener prisa..." Renan, en cambio opina que "Merimée hubiera sido un hombre de primer orden si no hubiese tenido amigos. Sus amigos se adueñaron de él". Y el profesor Pierre Josserand lo califica de "Escéptico altanero, que detesta todos los fanatismos y está lleno de fría piedad para las locuras de los hombres".
Nació en París. Estudió en el Liceo Henri IV. Recibió una magnífica educación clásica y en su juventud, además de desear convertirse en pintor, aprendió inglés, griego y español y se interesó por cuestiones de arte y arqueología. Su padre lo orientó hacia la jurisprudencia, y, todavía estudiante universitario empezó a interesarse por la literatura y se hizo amigo de Stendhal. Por muchos años tuvo amistad con la condesa de Montijo, cuya hija Eugenia llegó a ser emperatriz de Francia. En 1841 fue nombrado inspector de monumentos históricos y mostró gran interés y competencia para el desempeño del cargo.
Influido por la comedia española escribió varias piezas agrupadas bajo el título de El teatro de Clara Gazul, así como las baladas La guzla , y presentó ambas como meras traducciones de supuestas obras españolas. Su obra narrativa incluye también, la excelente novela histórica Crónica de Carlos IX , vivida, concisa y realista; Colomba , sobre la vida en Córcega, en la que admite rasgos de simpatía e idealismo. Mateo Falcone, La Venus de Ille, Arsene Guillot y otras muchas narraciones son estrictamente impersonales, desnudas de todo sentimentalismo. Solamente su correspondencia Cartas a una desconocida revela su carácter esencialmente humano y discreto, detrás del aparente pesimismo. Falleció en Cannes.