De su extensa producción se conservan 45 odas triunfales o epinicios, dividios en cuatro libros, Olímpicas , Píticas , Nemeas e Istmicas , que constituyen una de las mejores muestras de lírica coral griega. Fue uno de los poetas más famosos, como lo demuestra el interés que ya en la Antigüedad tardía despertó su figura, siendo objeto de seis de las Vidas que escribió Plutarco, en las que los datos creíbles se mezclan con significativas leyendas, como la que cuenta que, siendo niño, las abejas bañaban sus labios en miel mientras soñaba.
Parece seguro que perteneció a una familia aristocrática de Tebas y que se educó en Atenas, donde se formó musicalmente en un momento en que estaba surgiendo el lirismo coral y el ditirámbico. Sus modelos literarios fueron especialmente Homero y Hesíodo, aunque en su poesía influyeron también autores locales, como las poetisas Myrtis y Corinna.
Fiel a sus orígenes aristocráticos, se mantuvo al lado de Tebas durante las Guerras Médicas, y su estrecha relación con Egina, líder tebano conservador a quien dedicó once odas, lo mantuvo al margen de la incipiente formación de la democracia ateniense. Se consagró como poeta tras una estancia en Sicilia durante la soberanía de Hierón de Siracusa y Teón de Agrigento, en un momento de gran prosperidad que le inspiró sus odas más sublimes, dedicadas a cantar las victorias de los juegos olímpicos panhelénicos. Falleció en Argos.
Su estilo grave y solemne, de largas frases que violentan la sintaxis y en las que predominan los sustantivos , con un léxico grandilocuente, fue muy admirado; pasó a ser el modelo preceptivo del lirismo coral que favoreció el paso al drama.