Toda la obra de esta mujer tiene intenso acento religioso y bíblico. El tema de la persecución, angustia y martirio del pueblo judío fue el centro de su inspiración, con poemas que son, por una parte, un amargo lamento, pero también un canto a la victoria del amor sobre el odio. Su poesía es de gran riqueza metafórica.
Nació en Berlín, en familia de industriales liberales; adoptó la ciudadanía sueca en 1952. Desde temprana edad sus padres estimularon su manifiesta inclinación artística, y antes de cumplir 30 años su nombre destacaba en los círculos literarios, donde se aplaudía su expresionismo lírico. Sus poemas fueron publicados gracias al padrinazgo intelectual de Stefan Zweig. Su primera obra publicada fue Leyendas y cuentos.
Algunos miembros de su familia fueron víctimas de persecución racial desde los primeros años del régimen hitlerista, por lo que, en 1940, gestionó y consiguió por la intervención de la escritora Selma Lagerloff ante la familia real sueca huir a Suecia junto con su madre y establecerse definitivamente en Estocolmo.
La calidad y significación humanitaria de su obra la hizo merecedora de varias recompensas; con su nombre se creó una Fundación en Dortmund, en la que ella dedicó esfuerzos a la ayuda solidaria de los escritores jóvenes de débil condición económica.
"Mujer de gran cultura, su inspiración profundamente judía le llevó a enriquecer su obra con alusiones y símbolos esotéricos entroncados con la poética del Antiguo Testamento", dice Roman Gubern. Entre sus obras destacan Habitaciones de muerte, Estrellas eclipsadas, Ninguno sabe nada, y Vuelo y metamorfosis; sus obras dramáticas más importantes son Eli, misterios sobre los sufrimientos de Israel, Abraham y la sal, Vigilancia nocturna, El bailarín mágico y ¿Qué es un sacrificio? . Falleció en Estocolmo.