Gabriel García Márquez opinó en una nota publicada en El Espectador de Bogotá: "María Moliner para decirlo del modo más corto hizo una proeza con muy pocos precedentes: escribió sola, en su casa, con su propia mano, el diccionario máscompleto, más útil, más acucioso y más divertido de la lengua castellana. Se llama Diccionario de uso del español , tiene dos tomos de casi tres mil páginas en total, que pesan tres kilos, y viene a ser, en consecuencia, más de dos veces más largo que el de la Real Academia de la Lengua, y a mi juicio más de dos veces mejor... María Moliner tenía un método infinito; pretendía agarrar al vuelo todas las palabras de la vida. Sobre todo las que encuentro en los periódicos", dijo en una entrevista. "Porque allí viene el idioma vivo, el que se está usando, las palabras que tienen que inventarse al momento por necesidad".
Nació en Paniza, Zaragoza. Realizó sus estudios superiores en la Universidad de Valencia, donde obtuvo la licenciatura cuando tenía 21 años. Un año después pasó a formar parte del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos. Trabajó en los Archivos de Simancas y Murcia, en la Biblioteca del Ministerio de Hacienda y en la Escuela de Ingenieros Industriales de Madrid.
La obra a que debe su importante lugar en la lexicografía española apareció en 1966, y fue entusiásticamente recibida por la intelectualidad. Cinco años más tarde el nombre de María Moliner fue propuesto para la integración de la Real Academia de la Lengua, pero los miembros varones muchos de los cuales consultaban con gran frecuencia su Diccionario no aprobaron el nombramiento. Esta actitud fue calificada de "prejuicio antifeminista", y dio lugar a que a María se la calificara de "académica sin sillón".
La propia Real Academia Española vino a consagrar los méritos de esta autora al concederle, por su trabajo en pro de la lengua castellana, el premio "Lorenzo López Nieto" en 1973. María Moliner falleció en Madrid.