Tenía 26 años cuando se casó con Roland de la Platiere, sabio íntegro y austero 20 años mayor que ella, del que fue dulce compañera , a pesar de las pasiones que despertó entre sus amigos ; parece que solo Buzot logró llegar a su corazón, pero la relación que mantuvieron fue siempre platónica.
En Amiens y Lyon, donde su esposo fue inspector de manufacturas, ella lo ayudó en el trabajo mientras escribía textos políticos para El patriota francés . Tras las jornadas de 1789 publicó: ¡Que de un extremo al otro del reino no se oiga más que un grito universal: Viva el pueblo y mueran los tiranos!
Establecida en París a partir de 1791, su tertulia fue el centro de los miembros de la extrema izquierda de la Asamblea y de los oradores más brillantes de los jacobinos: Robespierre, Brissot, Buzot, Petion, un grupo violentamente hostil a todas las tentativas de compromiso entre Revolución y Monarquía, la frecuentaron. Intransigente e igualitaria, se la consideró la "Egeria de la Gironda".
A través de su esposo, en 1792 contribuyó a reorientar el Ministerio del Interior. Convertida en adversaria de los jacobinos, en su salón se gestaron violentas campañas que le crearon poderosos enemigos, aun entre aquellos que habían sido sus seguidores. De su pluma salió en 1793 la carta de dimisión de Roland, violenta requisitoria contra la Comuna y los jacobinos. Parece que su esposo perdió el impulso combativo cuando ella le confesó su amor por Buzot.
Continuó conspirando con ánimo varonil contra Robespierre, acusándolo de ensuciar el verdadero rostro de Revolución, y fue detenida. Las cartas y memorias que escribió durante el cautiverio constituyen un ardiente alegato por la Gironda. Compareció ante el tribunal, y fue condenada a muerte. Ese mismo día, en la tarde subió al cadalso con serenidad pasmosa. "Su figura humana y heroica se irguió consoladora entre los compañeros de la injusta condena. Sus últimas palabras: '¡Oh, Libertad, cuántos crímenes se ometen en tu nombre!', revelan la misión a que había entregado toda su vida. Murió con gran dignidad". Su esposo se suicidó al enterarse de su muerte.