1743 - 1805, músico . Además de sobresaliente violoncelista, Boccherini fue el más importante compositor italiano de música instrumental del siglo XVIII. Su vastísima producción es ejemplo típico de la época rococó. Estabilizador del estilo de cámara, es autor de casi 500 composiciones, entre las cuales figuran más de 60 tríos, 102 Cuartetos, 115 Quintetos, 16 sextetos, dos octetos y 20 sinfonías. En todos estos trabajos sobresale su rica invención melódica y la fluidez del diálogo instrumental, llevado con gracia y equilibrio, algunas veces con acentos levemente patéticos. Son célebres el Concierto para violoncelo y orquesta y el Minueto en la mayor . Escribió también un Stabat Mater, la ópera La Clementina , piezas vocales, misas, oratorios y obras para guitarra. De inspiración fácil, sus melodías dulces y graciosas fueron consideradas en su época muy originales.
Ocupa un lugar destacado en la historia de la música por ser el primer representante del llamado "nuevo estilo dramático" en la música de cámara. También contribuyó a la evolución de la música sinfónica y algunos autores consideran que influyó en Haydn.
Hijo de un músico aficionado, nació en Lucca. Inició estudios con el abate Venucci, en el seminario de su ciudad natal, y los continuó en Roma. De nuevo en Lucca estrechó amistad con el violinista Filippo Manfredi y emprendió con él una afortunada gira artística que duró varios años. En 1768 llegó a París y logró publicar sus primeros tríos y cuartetos. Invitado por el embajador de España se trasladó a Madrid; calurosamente recibido en la corte, fue nombrado músico de cámara del hermano del rey Carlos III, el infante Don Luis. Al morir éste, en 1785, pasó al servicio del emperador Federico Guillermo de Prusia, para quien escribió música durante dos años, recibiendo el título de compositor de cámara y una pensión anual, que a la muerte del monarca no fue respetada por sus sucesores.
La situación económica de Boccherini empeoró rápidamente, aun cuando, de 1799 a 1802, gozó de cierta prosperidad gracias a la generosa protección de Luciano Bonaparte, a quien dedicó algunas composiciones. Después debió ganarse la vida haciendo arreglos para guitarra de sus propias obras, para venderlos a adinerados músicos de afición. Pasó sus últimos años de vida en profunda indigencia. Falleció en Madrid, en 1927. Sus restos fueron trasladados a Lucca, donde se le erigió un suntuoso mausoleo. Uno de sus nietos, de nombre Alfredo, se dio a la tarea de recoger toda su documentación, originales y correspondencia y publicó el volumen Apuntes biográficos y catálogo de las obras de Luigi Boccherini.