Dramaturgo irlandés. Su producción representa una de las más altas manifestaciones del teatro contemporáneo en lengua inglesa.
Su obra que enlaza un realismo extremo con fantasía de altos vuelos se halla vinculada al movimiento en favor de la independencia irlandesa y al renovado amor a la tradición y al idioma del país. En contacto con las raíces folclóricas y populares, sus primeras piezas teatrales, La sombra de Glen y Jinetes hacia el mar , al ser estrenadas en Dublín provocaron grandes críticas debido a la subversión que suponía representar la vida provincial desde un punto de vista diferente a la visión populista y caricaturesca que gustaba a la aristocracia. Con El botarate del mundo occidental cuyas representaciones en la capital irlandesa, Londres y Estados Unidos fueron unidas al escándalo se consolidó como uno de los grandes escritores de su nación. Sus dramas precursores de la literatura estadounidense de las primeras décadas del siglo XX han influido en la narrativa mundial.
Synge y Yeats se inspiraron en el alma de Irlanda, en sus creencias y costumbres. Sin embargo, mientras Yeats envuelve los acontecimientos y personajes en una mítica atmósfera de ensueño, Synge mantiene el carácter crudo y salvaje de los episodios, y utiliza el arcaico dialecto de las islas Aran, que transfigura en un lenguaje especial de cadencia musical, propio de los antiguos cantares. A este nuevo medio expresivo se debe en parte el sabor intenso de su teatro, en el que los hechos, plenos de melancolía, aparecen condenados a un destino determinado.
Nació en Rathfarnham, Irlanda, en familia protestante. Estudió música y literatura en el Trinity College de Dublín. Viajó a Alemania, y en 1895 se instaló en Francia. En París vivió pobremente, ocupado en trabajos de crítica literaria, en la lectura de autores naturalistas y en la composición de versos de elegante factura y profunda ternura. Allí conoció a Yeats, quien lo indujo a regresar a Irlanda y buscar inspiración en la vida de los campesinos y pescadores de las islas Aran. En ese territorio, avanzadilla occidental de Irlanda eternamente batido por la lluvia y el viento, desde tiempos de Cromwell y eludiendo persecuciones se había establecido una colonia católica. La dureza del trabajo y el espíritu conservador de sus habitantes que hablaban un pesado y tosco dialecto, conmovieron el espíritu de Synge, que se instaló entre ellos y logró vencer la desconfianza y penetrar su psicología. Esta experiencia inspiró sus principales obras teatrales, las que permiten definirlo como precursor en la descripción de pasiones elementales. Falleció en Dublin.