Actor cinematográfico estadounidense; en torno a su figura y personalidad, toda una generación -la de posguerra- estableció el mito del adolescente incomprendido y rebelde. Dotado de indudables condiciones histriónicas, en su meteórica carrera artística, tres películas -Al este del paraíso, Rebelde sin causa y Gigante- bastaron para convertirlo en prototipo e ídolo de millones de jóvenes estadounidenses, europeos e hispanoamericanos.
Nació en Fairmount, Indiana. Huérfano de madre desde los 9 años, y alejado de su padre, pasó la infancia en el campo, en casa de sus tíos. De carácter atormentado, inquieto y rebelde, a los 18 años fue expulsado del colegio, por haber cometido una falta grave a la disciplina. "Su orfandad, su baja estatura y su pronunciada miopía contribuyeron a forjar un temperamento introvertido y misógino, en rebeldía perpetua contra el entorno, rasgos que habrían de ser decisivos en la gestación de su mito", explica Roman Gubern.
Su vocación artística lo movió a trasladarse a California para ingresar a la Academia de arte dramático de James Whitmore. Al principio fracasó en el intento de trabajar en el cine, pues fue calificado de "poco agraciado físicamente" y solo fue contratado para actuar en televisión. El propio profesor Whitmore lo impulsó a trasladarse a Nueva York, donde, en 1950, ingresó al célebre Actor's Studio. Tuvo su primera actuación cinematográfica con un pequeño papel en la película Fixed bayonets! en 1951; pero pasó completamente inadvertido.
En 1954 se produjo su revelación artística al triunfar en Broadway en la obra de André Gide El inmoralista. Elia Kazán tuvo oportunidad de verlo y le confió el papel protagonista en su película, basada en la novela de Steinbeck, Al este del Paraíso; la cinta significó el inicio de la popularidad de Dean entre la juventud estadounidense. Su siguiente trabajo en Rebelde sin causa aumentó espectacularmente la popularidad del actor, al representar a un adolescente neurótico y rebelde, en conflicto con su entorno familiar. Convertido en uno de los actores mejor cotizados de Hollywood -arquetipo revelador de la cultura de masas,- demostró su capacidad dramática en Gigante, cinta en que interpretaba a un joven y humilde peón de Texas y concluía como un anciano y multimillonario rey del petróleo.
Falleció en California, en un accidente automovilístico, cuando conducía a gran velocidad su coche deportivo. Era tanta su popularidad, que los fragmentos del automóvil fueron vendidos entre $25 y $500 dólares la pieza.