Esta distinguida dama costarricense (hija del escritor costumbrista Andrés Meza Murillo, quien alcanzó gran renombre literario utilizando el seudónimo de Domitilo Abarca ), vive en Estados Unidos desde hace cerca de cincuenta años y, junto con su esposo el médico español Jerónimo Domínguez, desarrolla en Nueva York muy notable y meritoria labor en beneficio de comunidades deprimidas.
Su exquisita sensibilidad humana y su magnífica formación cristiana la han llevado a interesarse intensamente en el mejoramiento social, y gracias a su capacidad de liderazgo cuenta con el apoyo de gran número de voluntarios. Entre otros de los muchos programas que ha ideado y desarrallado están el de Atención a Enfermos Terminales, Bautizo de niños de padres no creyentes, Primeras comuniones masivas, Apostolado en grandes complejos industriales y Buscando Vocaciones.
Pero en el que ha puesto su gran corazón y su capacidad ética y moral (hasta el punto de llenarnos de orgullo a los costarricenses y su ejemplo servirnos de inspiración), es en el combate al aborto. Inició las acciones en este sentido solicitando a las autoridades locales la clausura de una clínica situada en la calle 149 que se dedicaba a tan nefasta práctica, y logró que la prensa testimoniara la gran cantidad de abortos que allí se practicaban. A pesar de que en este trabajo tuvo muchos adversarios, no escatimó esfuerzos y razonó a los medios de comunicación: "Si sucediera el asesinato de un hombre, cientos de policÏas serían movilizados; pero en este lugar le quitan la vida a cientos de niños, y no interviene ni la policía ni la televisión."
No termina allÏ el trabajo de la organización ideada por doña Gladys, pues por medio de sus colaboradores ha logrado que reporten a su oficina el nombre y la dirección de mujeres, especialmente de jovencitas, cuyo embarazo les significa un gran problema. A estas personas les brindan apoyo moral, ayuda económica, servicios médicos y ambientación familiar a fin de que desistan del erróneo propósito y den a luz con todas las seguridades materiales, espirituales y morales cubiertas. Ella ha dicho a la prensa que este programa se lo inspiró Costa Rica, su país natal, donde por ley se prohibe el aborto; y con merecido orgullo cuenta que ha logrado salvar la vida de miles de niños.
Nacida en Puerto Limón, doña Gladys pasó niñez y juventud en Cartago. En Estados Unidos su trabajo favorece especialmente a comunidades de Harlem y de barrios latinos. Uno de sus hijos, de nombre Jerome, murió cuando, tras el atentado a las torres gemeralas del World Trade Center de Nueva York el 11 de setiembre de 2001, acudió a colaborar en labores de salvamento de las víctimas.