Nació en Zwolle, pequeña ciudad de la provincia de Gueldres, en familia importante de la comunidad: su padre era, además de recaudador de contribuciones, un buen dibujante a plumilla que escribió un tratado del arte de grabado y algunos versos humorísticos satirizando la vida pueblerina. Gerard, el hijo mayor, demostró su afición a la pintura desde la niñez; trabajó en el taller del paisajista Molyn y estudió a fondo las obras de Rembrandt y Frans Hals.
Para ampliar su preparación artística, en 1635 inició un largo viaje que se prolongó por 10 años, en el que recorrió Inglaterra, Francia, Italia y España. Contactó con los dirigentes de esas naciones y en tal ambiente desarrolló un estilo aristocrático para sus pinturas, aunque sin renunciar a su verdadera personalidad. "Esta confluencia entre su formación burguesa y su elevada educación hace que sea el pintor holandés que capte con el mayor rigor posible la elegancia de la vida íntima de las clases superiores de su país, y retrate no sólo a personajes holandeses, sino de otras nacionalidades, matizándolos con una leve melancolía", opina José Rogelio Buendía.
En 1648 pintó en Munster uno de los retratos colectivos más importantes y originales de la pintura holandesa, La prestación del juramento en la paz de Westfalia ; a pesar de que es un cuadro pequeño, cada personaje está perfectamente individualizado, y todos unidos forman un grupo compacto y denso.
En Madrid se relacionó con Velázquez. Pintó una Procesión que antecede por su tenebrismo a las de Goya. Alcanzó gran éxito entre las damas de la corte, y por haber despertado celos, tuvo que escapar. Pasó a París donde pintó algunos retratos. De nuevo en Holanda inició el desarrollo fulgurante de su gran pintura, en la que la concepción del espacio y el tratamiento del color se acrisolan y armonizan en serenaperfección(solo superada por Vermeer). Sus conocimientos del dibujo y la práctica continuada del retrato agudizaron su potente instinto de observación e hicieron posible la creación de sus cuadros de género más excelsos, en los que retrata escenas domésticas que, aunque sencillas, ponen de manifiesto la auténtica vida hogareña de la sociedad holandesa. Falleció en Deventer.