1770 - 1831
Nació en Stuttgart, hijo de un modesto empleado de la administración ducal. Estudió en el instituto de su ciudad natal; entre 1788 y 1793 siguió cursos de teología y filosofía en Tubinga, donde fue compañero del poeta Hölderlin y del filósofo Schelling; gracias a éste se incorporó como docente, en 1801, a la Universidad de Jena, clausurada cinco años más tarde por Napoleón. En ese período estudió el pensamiento de Schiller, Herder, Lessing y Kant, mientras compartía con sus compañeros el entusiasmo suscitado por la Revolución Francesa y un fructífero intercambio de influencias culturales. Se graduó en Teología en 1793, siendo calificado como “buen razonador, pero inhábil para la oratoria”; este juicio lo movió a abandonar la idea de convertirse en pastor.
Profesor en la Universidad de Jena de 1816 a 1818, aunque en un principio se hallaba muy próximo al idealismo de Fichte y Schelling, a medida que fue elaborando su propio sistema filosófico se alejó progresivamente de ellos, calificando el pensamiento del primero de “subjetivo”, el del segundo de “objetivo”, y el suyo propio de “Absoluto”. Denunció la incapacidad de los dos primeros para resolver la contradicción, tarea que para él constituía el objetivo último de la filosofía. La “contradicción” significa aquí el conjunto de oposiciones que había venido determinando la historia de las ideas desde el pensamiento clásico: lo singular y lo universal; la Naturaleza y el Espíritu; el bien y el mal. Para Hegel, la superación de la “contradicción” debe llevarse a cabo a partir del pensamiento “dialéctico”, cuyas fuentes están en Heráclito y en Platón.
Su prestigio aumentó hasta el punto de ser considerado el maestro del pensamiento filosófico en Alemania, y en 1818 fue llamado a ejercer el profesorado en la Universidad de Berlín; fruto de tal docencia fueron sus obras Líneas fundamentales de la filosofía del Derecho y Lecciones sobre la filosofía de la historia . Falleció en Berlín. Otra de sus obras fundamentales es Ciencia de la lógica.