Filósofo y escritor francés, uno de los pensadores más influyentes en la etapa posterior a la Segunda Guerra Mundial. Su biógrafo dice que entre los filósofos contemporáneos, Bachelard adelantó una de las más sugestivas empresas del pensamiento actual, reaccionando abiertamente contra el racionalismo absoluto de origen cartesiano. La crítica literaria, además de la filosofía, le deben la "indefinida flexibilidad de la razón."
Adherido a la teoría atomista, señaló tres etapas de la misma: realista, con poca base científica; positivista, fundamentalmente empírica, pero admitiendo postulados ideales; y criticista, basada en los últimos descubrimientos y teorías científicas. Sus trabajos sobre la imaginación poética han contribuido a abrir nuevas vías en el campo de la investigación crítico literaria.
"En su obra tan vasta y tan múltiple da a luz, por una parte, el carácter sutil de las relaciones en las cuales la ciencia descompone la realidad; y por otra, los complejos de imaginación que forman el trasfondo de la conciencia poética y por los cuales el hombre se vincula a los elementos del universo", dice Jean Wahl. En su producción literaria se produce un exhaustivo psicoanálisis de esas zonas que tanto la ciencia como la poesía han presentado en versiones casi excluyentes, y al reivindicar el "espíritu de invención", Bachelard produjo un feliz encuentro entre las categorías filosóficas y la actividad imaginativa.
Nació en Bar-sur-Aube. Licenciado en Matemáticas y profesor de Química y Física en el colegio de su ciudad natal, a partir de 1930 fue catedrático de Filosofía en la Facultad de Letras de Dijon; sirvió el cargo durante los siguientes diez años. A partir de 1940 enseñó en la Facultad de Letras de París, teniendo a su cargo las cátedras de Historia y Filosofía de las Letras.
Sus primeras obras, El nuevo espíritu científico y La formación del espíritu científico, se inscriben en la doble vertiente del científico y del pensador, postulando un racionalismo "aplicado", más dúctil y de alguna manera poéticamente especulativo. Ya en esas obras abre un estilo apoyado en la perfección de la lengua y en una admirable cadencia, que en sus libros posteriores se hace característico, así "La valeur inductive de la relativité". A partir de 1942, la imaginación y los hechos materiales ocuparon la casi totalidad de sus propuestas culturales. El análisis del inconsciente permite reconocer en algunos de sus ensayos la influencia del pensamiento de Freud, al que logra despojar de dogmatismo y ortodoxia. Falleció en París.