Literariamente es un pintor magistral, entregado con verdadera pasión a crear sus personajes y dar forma concreta a sus ideas. Su imaginación es desbordante, sus diálogos rebosantes de naturalidad e ingenio, su don de invención verbal prodigioso; creó un estilo personalísimo, colorido, nervioso, flexible, alegremente exuberante como la vida misma, que lo coloca entre los mayores prosistas de la literatura francesa. El fluir de sus frases tiene una cadencia y ritmo que recuerda la poesía. Editor de las obras de Galeno e Hipócrates, sostuvo que la vida debe vivirse a plenitud, tanto en el plano animal como en el intelectual. La Naturaleza es buena; cuanto tiende a frustrarla o mutilarla es malo.
Son pocos e imprecisos los datos sobre la primera parte de su vida. Habitualmente se considera que nació en Chinon. Educado en un colegio de franciscanos, entró muy joven al convento y fue ordenado en 1511. Dirigido por Budé y en contra de las reglas de la orden, estudió griego, trabajó en la traducción de la Historia de Herodoto y se orientó hacia el Humanismo. En 1524, molesto por los reproches de sus superiores acerca de sus lecturas, pasó a la Orden benedictina y fue nombrado secretario del obispo d'Estissac. A partir de 1530 frecuentó como alumno la facultad de medicina de Montpellier; se graduó de médico en 1537.
En 1532 publicó el primer libro de su sátira Pantagruel , cuyo éxito fue espectacular, aunque la Sorbona lo condenó por obsceno y herético en 1533.
Acompañó al obispo y diplomático du Bellay a Roma, donde se interesó por la botánica y la topografía. En 1535 publicó su segunda gran obra, La vida inestimable de Gargantúa, padre de Pantagruel.
A partir de 1536 fue dispensado de sus votos eclesiásticos y llevó, durante diez años, una vida aventurera, ejerciendo como médico. El tercer libro de Pantagruel , de 1546, también fuecondenadopor la Sorbona, que lo incluyó en el "índice" de los libros prohibidos. Rabelais se trasladó a Metz y luego a Roma. En 1549, tras haber escrito el cuarto libro de Pantagruel, regresó a París, donde vivió de la prebenda que le había sido otorgada. Allí falleció. Póstumamente apareció el quinto libro sobre Pantagruel.