Arquitecto y escultor italiano, el más célebre del siglo XV, a quien se ha llamado "el padre del Renacimiento".
Junto a Alberti, Donatello y Masaccio, fue el creador del estilo renacentista. Con la construcción de la cúpula de Santa María del Fiore, de 42 metros de diámetro, creó una de las obras de más bellas proporciones de todos los tiempos. Partiendo de los monumentos clásicos y de las realizaciones del románico toscano, creó un estilo arquitectónico muy personal, en el que desempeñan un papel fundamental las matemáticas, las proporciones y los juegos de perspectiva. Pese a la importancia de su arte, su influencia posterior fue limitada; sin embargo, quien sin duda se inspiró en él para sus realizaciones arquitectónicas fue el genial Miguel Ángel.
Nació en Florencia. Se formó en el taller del orfebre Matteo Ducci, de quien aprendió dibujo y orfebrería. En 1401 tomó parte en el concurso para la realización de las puertas del baptisterio de Florencia, certamen en el que quedó de segundo. Se dice que su decepción fue tal, que en lo sucesivo decidió dedicarse casi exclusivamente a la arquitectura. Sus profundos conocimientos matemáticos le facilitaron el camino y le llevaron al descubrimiento de la perspectiva, clave del arte del Renacimiento.
En compañía de Donatello, hacia 1404 se trasladó a Roma, donde estudió los monumentos de la Antigüedad clásica, base esencial de su estilo arquitectónico. Analizó las formas clásicas y, fundamentalmente, estudió los sistemas de construcción, las estructuras de muros y bóvedas, la proporción de los órdenes clásicos y los sistemas decorativos. De regreso en Florencia realizó un Crucifijo que Donatello, maravillado, calificó de "un verdadero milagro".
En todos los edificios que construyó, las partes se relacionan entre sí y con el todo por medio de fórmulas matemáticas, de modo, por ejemplo, que una sección es la mitad o la cuarta parte del todo. También entran en juego las combinaciones de diferentes figuras geométricas (cuadrado, círculo, triángulo), ya que para él la estética no era un juego de azar sino el resultado de la correcta aplicación de una serie de leyes preestablecidas.
Su arquitectura, elegante y moderadamente ornamental, queda compendiada a la perfección en dos espléndidas creaciones: la capilla Pazzi y la Sacristía Vieja de San Lorenzo. Son dos obras de planta central, basadas en la armonía visual y en la alternancia -muy propia de este artista- entre arenisca gris y estuco blanco. Falleció en Florencia.