Elena Diakonova, conocida con el nombre de Gala, fue una mujer que ejerció extraordinaria influencia en muchos de los integrantes más importantes de los movimientos artísticos revolucionarios y transformadores de las primeras décadas del siglo anterior.
Musa de escritores y modelo de un importante sector de pintores, está presente en la obra del gran poeta francés Paul Eluard (cuyo verdadero nombre era Eugene Grindel), como Diálogos inútiles, Poemas por la paz, Capital del dolor, La rosa pública, Noches compartidas, La vida inmediata y muchas más. Eluard, además, la incluye en sus dibujos para el libro Au defaut du silence. También figura Gala en algunas de las telas ejecutadas por el pintor surrealista alemán Max Ernst Encuentro de amigos, La bella jardinera y los frescos de de la casa d'Eaubonne.
Pero, sobre todo, fue inmortalizada por Salvador Dalí, para quien ella fue compañera, musa, inspiradora, amante y esposa. Dalí la pintó en multitud de sus cuadros: El Ángelus de Gala, Retrato geodésico de Gala, Sueño provocado por la visión de una abeja, Leda atómica, La Madonna de Port Lligat, Assumpta corpuscularia, Santa Elena de Port Lligat, Corpus hypercubus y El sueño de Cristóbal Colón, entre otros muchos de los lienzos con los que el artista obtuvo celebridad mundial.
Nació en Kazán, en familia integrante de la nobleza rusa. Habiendo contraído una enfermedad pulmonar y hallándose recluida en el sanatorio de suizo de Clavadel, conoció a Paul Eluard, entonces un joven que padecía igual dolencia y estaba en las mismas condiciones de tratamiento. Si bien ella regresó a Rusia cuando fue dada de alta, y Eluard al recobrar la salud se estableció en París y fue movilizado con motivo de la Primera Guerra Mundial, en 1916 volvieron a encontrarse en la capital francesa y se casaron poco después.
En 1921 el matrimonio decidió visitar a Max Ernest, quien vivía en Colonia; la actitud de Gala, quien se interesó sobremanera por el pintor, suscitó en Eluard una estado de crisis, que lo movió a huir y a realizar largos viajes; por mucho tiempo no se supo de él. Gala y Max Ernest lo localizaron, al fin, en Saigón. De nuevo unida a Eluard, en 1929 y con Luis Buñuel y René Magritte, visitaron a Salvador Dalí. El pintor español, tras hacerla objeto de un recibimiento tempestuoso, se enamoró perdidamente de ella. Gala se divorció de su esposo y se casó civilmente con Dalí en 1942; tras el fallecimiento de Eluard, celebraron el matrimonio religioso. La Diakonova murió en Portlligat, Cadaqués.