En el quehacer político, ocupa un lugar preferente en la historia de Costa Rica, por su actuación noble y ecuánime en servicio de la consolidación de la democracia. Cuando, en 1889, el país experimentó una severa crisis política que amenazaba con romper la unión fraterna de los habitantes, se recurrió a él para que ejerciera la Primera Magistratura, y su desempeño fue altamente positivo. Además, fue Rector de la Universidad de Santo Tomás en 1887 y sirvió en las carteras de Gobernación, Policía y Fomento durante el gobierno de don Bernardo Soto. Elegido diputado, presidió el Congreso Constitucional en 1892.
Nació en San José. Viajó a Inglaterra y estudió en el Colegio Real de Médicos de Londres; se doctoró en 1874. De nuevo en Costa Rica prestó servicios en el Hospital San Juan de Dios, en la Junta de Caridad, la Escuela de Enfermeras y el Asilo Chapuí, ganándose el respeto y la admiración de sus conciudadanos, por su capacidad científica y su excelente calidad humana.
Su sobresaliente actuación política tuvo lugar en 1889, cuando disputaron la Presidencia de la República don Ascensión Esquivel calificado como candidato oficial del gobierno de don Bernardo Soto, porque éste lo llamó a ejercer la Presidencia por los 3 meses anteriores a la elección y don José Joaquín Rodríguez. Efectuados los comicios, Rodríguez se consideró ganador, pero 2 días después, el 7 de noviembre, un grupo de policías uniformados recorrió las calles de la capital, haciendo ostentación de su filiación esquivelista. Don Rafael Yglesias, líder del partido de Rodríguez, movilizó a su gente y la concentró en las afueras de la ciudad, con el fin de asegurar el respeto al resultado de los comicios.
El presidente Soto, para garantizar el ejercicio democrático, se retiró del poder y llamó a ejercer la Presidencia al doctor Durán, garantía absoluta para todos sus conciudadanos de honradez, imparcialidad y respeto a la democracia, quien gobernó los siguientes seis meses y, además de pacificar la escena política, supervisó el conteo de votos y la elección de segundo grado, efectuada un mes después. En ambos triunfó Rodríguez, a quien, de acuerdo con la ley, el doctor Durán entregó la Presidencia. En reconocimiento a sus virtudes cívicas y humanas, en 1914, los amigos y partidarios de Durán trataron, sin éxito, de llevarlo nuevamente a la Presidencia. Falleció en San José.