¿1126? - 1198, filósofo. Filósofo musulmán, uno de los más importantes pensadores del Medioevo. Intentó conciliar el racionalismo aristotélico con una metafísica monoteista. Su nombre era Ibn Rushd (El Commentator). Nació en Córdoba. Hijo y nieto de jueces, estudió teología, jurisprudencia, medicina, astronomía, matemáticas y filosofía; es decir, conoció todo lo conocible en su tiempo y en su ambiente. Toda su vida continuó aumentando su saber con nuevas lecturas, y con reflexiones y observaciones directas. Se dice que "desde la edad de la razón hasta el fin de sus días no cesó de estudiar, salvo el día de su boda y el de la muerte de su padre".
El primer califa Almohade le confió varias misiones, y su sucesor Yusuf lo tuvo en gran estima; lo nombró médico de la corte y le confió, en España y en Marruecos, una serie de misiones que culminaron en 1182 con el nombramiento de cadí de los cadíes de Córdoba. Almanzor, sucesor de Yusuf, cediendo a las presiones de teólogos y canonistas que veían en las ciencias profanas especialmente en la filosofía un peligro para la religión, publicó en 1195 un decreto contra los cultivadores de estas disciplinas. Averroes sufrió el gran disgusto de ver cómo se quemaban sus obras en la plaza pública y la plebe fanatizada le impedía el acceso a la mezquita, acusándolo de promover la filosofía aristotélica en menoscabo de la religión islámica. (Sin embargo, toda la obra de Averroes es un intento para conciliar ambas doctrinas, pues según él, la teología expresa alegóricamente lo que la filosofía conoce científicamente, aunque los teólogos averroístas cristianos consideraron independientes ambas verdades).
Expulsado a Lucena, tres años después el califa revocó sus edictos y volvió a llamar junto a sí a Averroes, quien falleció pocos meses después en Marrakesh. Como continuador de la tradición jurídica de la familia, siendo muy joven Averroes alcanzó fama de gran jurisconsulto por su libro Punto de partida del jurista supremo y de llegada del jurista medio. Sobre astronomía, además del comentario al Almagesto , escribió varios opúsculos reunidos en las traducciones latinas con el título de De substantia orbis. De cuestiones médicas trató en Generalidades sobre la medicina, libro que pasó al latín como Colliget . Escribió también un comentario a la Urgiuza de Avicena, latinizado como Cantica . En filosofía son famosos sus comentarios a Aristóteles: La irreflexión de la irreflexión; una paráfrasis de La República de Platón y un escrito, De la bienaventuranza del alma. En La palabra decisiva concilió filosofía y religión, y con el mismo espíritu escribió Luz sobre la metodología de la argumentación teológica. Estas obras demuestran que Averroes se encontraba muy lejos de lairreligiosidadque le atribuyeron sus adversarios de Oriente y de Occidente.
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