1892 - 1962
Nació en Wooster, Ohio, hijo de un profesor de filosofía, pastor de la Iglesia presbiteriana, de quien heredó una honda fe religiosa. Recibió la educación básica en escuelas de su ciudad natal; en la Universidad de Princeton se doctoró en Física en 1916. Durante los siguientes dos años trabajó para la Corporación Westinghouse. Los descubrimientos de los esposos Curie despertaron su interés por el mundo del átomo, mientras ejercía el profesorado en la Universidad de Minnesota, y, de 1919 a 1920 amplió su preparación en la Universidad de Cambridge, Inglaterra, donde se unió al equipo de investigación de Rutherford. De nuevo en su país dirigió el Departamento de Ciencias Físicas de la Universidad de Washington, institución donde alcanzó el decanato en 1940, fue profesor honorario de Filosofía natural, y, de 1945 a 1953 actuó como canciller.
En 1923, interesado en el estudio del comportamiento de los rayos X, observó que cuando estos incidían sobre sustancias de peso atómico bajo, la mayor parte de la radiación se dispersaba, pero otra parte de radiación secundaria presentaba una longitud de onda mayor. Procedió a explicar detalladamente el fenómeno y demostró que los fotones (ondas electromagnéticas) se comportan como ondas y como corpúsculos; confirmó así una tesis de Einstein y dio sustento a la afirmación de De Broglie acerca del doble comportamiento –ondulatorio y corpuscular– de los objetos de la mecánica cuántica.
A pesar de profundas dudas espirituales, participó en la producción de plutonio para la construcción de la bomba atómica, considerando que solo una arma nuclear podía acabar con las masacres generalizadas de las guerras. Fue director de la parte fundamental de proyecto Manhattan, y construyó, junto con Fermi, el primer reactor nuclear en 1942. Falleció en Berkeley.