Nació en Nelahozeves, cerca de Praga, y fue hijo de un posadero y carnicero que quería hacerle seguir su oficio. De manifiesta vocación artística desde niño, aprendió los fundamentos musicales en una población próxima donde fue enviado a estudiar alemán. El desarrollo de su talento quedó interrumpido cuando, a la edad de 15 años, siendo el mayor de ocho hermanos, por la mala situación económica de la familia, se vio obligado a trabajar en la carnicería de su padre. La interrupción fue temporal pues en 1857 marchó a Praga para continuar estudios en la Escuela de Órgano. Para atender a su subsistencia, fue violinista en el Teatro Nacional, y profesor de música particular. Mas ya en esa época dedicaba la mayor atención a sus composiciones.
Obtuvo el primer éxito con el himno patriótico Los herederos de la montaña Blanca en 1872. En su deseo de expresar el espíritu del arte nacional checo buscó la poesía popular y compuso los Duetos moravos en 1876, obra que dio inicio a su triunfo en el extranjero. A partir de entonces su carrera tomó un ritmo acelerado y su nombre adquirió gran prestigio. Muchas importantes academias europeas lo nombraron miembro honorario , y las universidades de Praga, Cambridge y Oxford le confirieron el título de doctor honoris causa .
Nombrado director del Conservatorio Nacional de Música de Nueva York, en 1892 vino a América, donde, como compositor, dirigió su atención hacia las canciones populares indígenas y negras para captar el espíritu del país. Compuso la sinfonía Del Nuevo Mundo. En 1896 experimentó con mayor intensidad la nostalgia de la patria; su célebre obra Humoresque de 1895 se considera expresión de la alegría anticipada por el retorno. De nuevo en Praga compuso poemas sinfónicos como La ondina, La rueca dorada , y las óperas El diablo y Catalina y Rusa lka. Falleció en Praga.