356 - 323 antes de Cristo, rey. Rey de Macedonia, cuyas acciones cambiaron la faz del mundo antiguo. El historiador Petit razona: "El imperio romano era inevitable y hubiese existido sin César, al igual que la Europa de las naciones sin Napoleón; pero fue gracias al espíritu de Alejandro sin que sea necesario evocar el sentido de la Historia o las fatalidades económicas por lo que el mundo se helenizó en menos de dos siglos". Nació en Pella, Grecia, hijo del monarca Filipo II. Discípulo de Aristóteles el sabio más eminente de la época desde niño fue instruido en retórica, filosofía, geografía, historia, política, y ciencias físicas y naturales; con su padre, hábil estratega, aprendió el arte de la guerra. A los 18 años demostró aptitudes militares en la batalla de Queronea contra los tebanos. Por la muerte de Filipo en 336, ascendió al trono. Inmediatamente debió enfrentar las incursiones de tracios e ilirios en el norte del reino, y la sublevación de varias ciudades griegas contra la hegemonía macedonia. Sometidas Tracia e Iliria, destruyó Tebas y se hizo nombrar general en jefe de la liga panhelénica de Corinto. Una vez pacificada Grecia, al frente de un ejército de 40.000 hombres, cruzó el Helesponto e inició una gran campaña contra Persia, en la que venció. Así le fue posible conquistar Frigia, en cuya capital Gordio cortó con su espada el "nudo gordiano", lo que, según la leyenda, anunciaba su dominio sobre Asia. Derrotó al rey persa Darío III en 333, y el triunfo le abrió las puertas del Oriente Medio. Para privar a Persia de salida al mar aniquiló la flota fenicia y conquistó Siria, Tiro, Gaza e Israel; y para asegurarse el abastecimiento de trigo, se adueñó de Egipto. En el Delta del Nilo fundó Alejandría, destinada a convertirse en uno de los principales centros culturales de la Antigüedad. Dominado el Mediterráneo oriental, en 331 atravesó el Éufrates y el Tigris. Avanzó con facilidad por Mesopotamia, ocupó Babilonia, Susa, Pasargada y Persépolis, y se convirtió en soberano persa. Esto lo elevó a la categoría de divinidad ante sus nuevos súbditos. Entonces comenzó a materializar su sueño: un gran imperio que uniera Oriente y Occidente, y fusionara la cultura helénica y la asiática. Para ello, fomentó los matrimonios entre griegos y persas. Él mismo se casó con la princesa Roxana. Fascinado por la idea de un imperio universal, viajó a la India y sometió el Punjab. El descontento de sus hombres, tras 8 años de campañas, lo obligó a regresar. En Babilonia, mientras preparaba la conquista de Arabia, enfermó de fiebres y falleció a los 33 años. Tras su muerte, el imperio se desvaneció desmembrado entre sus generales.