La controversial artista llegó esposada y en silla de ruedas a la ciudad de México, procedente de Tuxtla Gutiérrez. No obstante, no ofreció declaraciones a los medios sobre su situación, según reportó el programa televisivo mexicano Ventaneando y el periódico El Universal.
La denuncia que pesa sobre La Tigresa fue presentada por María de los Ángeles Gaytán, que la acusó de haberla sacado sin derecho del teatro Fru Frú. Serrano le había rentado el inmueble a la demandante, a quien no le permitió sacar sus objetos.
En declaraciones difundidas por El Universal , el abogado Enrique Díaz Sosa, representante legal de Gaytán, dijo que hace más de dos años Irma Serrano rentó el teatro Frú Frú a su cliente, pero de improvisó la actriz llegó con otras cuatro personas y desalojaron a sus ocupantes.