Se nota que es una persona reservada, muy diferente de los personajes que suele interpretar. "Soy muy tímido y me da mucha pena cuando la gente me reconoce en la calle. Soy poco chistoso, calmado, nunca soy el alma de una fiesta."
Este es Rolando García, quien se presenta en el Teatro La Comedia en la obra Crimen, champú y tijeras, en el papel del inspector Mickey Mata. García es el único del elenco original que inició las presentaciones, hace ya cuatro años.

Y no tarda en decir que sus maestros en el teatro son Marcelo Gaete y Sara Astica.
"Con 'el flaco' tengo cada pelea... Pero es como un pleito de familia, rápidamente estamos hechos una mancuerna de nuevo. Y Sara es un 'animal de teatro', una señora actriz".
Teatro, aficiones, su otro trabajo -maneja un autobús propiedad de su padre-fueron parte de la conversación conViva.
-¿Cómo surge su vocación por el teatro?
-Es una cuestión de toda la vida. Yo nunca fui alguien popular en el colegio, siempre fui muy tímido; pero aunque le parezca raro no me daba miedo cantar en público, porque sentía que tenía la situación bajo control. Cuando salí del colegio me metí al Taller Nacional de Teatro.
-Usted ha estado vinculado con La Comedia casi desde su fundación, ¿cómo llegó a este teatro?
-Bueno, fue algo curioso. Me llamó una sala de San José y me ofrecieron un papel... y me botaron por malo, ni tan siquiera pasé de los ensayos; todavía no estaba preparado para lo que me pedían.
Después de la desilusión, pues un día pasé por el teatro (ubicado en Cuesta de Moras) y pregunté que si no había algo qué hacer. Entré de apuntador, luego me dio el protagónico en Pijama para 6, pero yo preferí un papel más pequeño.
Un día el protagonista faltó a la función y Sara me dijo: "hacé vos el papel", yo solo me sabía la mitad del primer acto y le contesté no puedo; pero con el tono que a veces me habla solo me agregó: "andá al vestuario y ponete un traje, porque lo hacés o lo hacés".
-Y llega Crimen, champú y tijeras. ¿Cómo maneja este tipo de obra, si a usted le gusta tener las cosas bajo control?
-Me refería a las situaciones cotidianas, como montarse en un bus con gente desconocida, pero si yo soy el que manejo es otra cosa. Es lo mismo con Crimen, estoy ahí arriba en el escenario y me siento bien.
-Mickey Mata, su personaje...
Es un personaje ingrato, pues no tiene textos. Marcelo me decía que no lo subestimara. Le fui inventando, inventando hasta llegar a ser lo que es.
-¿Qué significa para usted Mickey?
-Pues una gran salvada. Por ejemplo, fui a ver a un amigo al hospital, cuando llegué, el guarda me quitó la tarjeta y me dijo que no servía. Cuando toda la gente pasó -y yo con la adrenalina un poco arriba- se acercó y me dijo: "Mickey, qué buena obra, ¿verdad?" Tomá, tomá (me devolvió la tarjeta), pasá donde querás.
La gente me reconoce, me grita "eso, Mickey'"...
¿Le molesta? ¿Lo incomoda?
-Para nada, lo que sí me da es vergüenza, me cuesta asimilarlo. A mí me gusta lo que hago y creo que no es para tanto; esencialmente, es un trabajo común y corriente.
-¿Cómo se quita el traje de Mickey ?
-Yo no soy vacilón pero tampoco soy amargado; soy un tipo tranquilo (menos cuando me peleo con Marcelo). Creo que eso es lo que me permite hacerlo y seguir con mi vida.
-La gente no lo relaciona con su faceta de conductor de bus (maneja un bus que presta servicio a estudiantes de la Universidad Latina).
-Sí, la verdad es que sí. Es otro tipo de trabajo. Nadie lo asocia con el de ser actor. Tal vez si fuera periodista, abogado, cualquier otro; pero nadie con un 'busero' porque tienen un estereotipo de estas personas.
Yo soy Rolando
Soy "milómano", o sea me encanta Radio Mil.
No me pueden faltar los plátanos maduros a la hora de comer. Me gusta la leche (sin lactosa).
Mi signo zodiacal es Virgo y no juego lotería porque no tengo suerte.
Vaquero de media noche, con Dustin Hoffman y Jon Voigt, es la película que más me gusta. Calufa y Cardona Peña son mis autores favoritos.
El Negro Ramón (Rivas) es mi amigo de toda la vida.
Mi locura es identificar las voces de quienes doblan las series de los años 60. Hasta tengo un archivo.