Mediante un operativo conjunto, la policía detuvo al prófugo panameño José Rodolfo Chiari Benedetti, a quien relacionan con un doble homicidio pasional ocurrido en 1995 en Panamá. La acción fue ejecutada por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) y la Policía Internacional (INTERPOL)

Según comunicaron fuentes del Poder Judicial, el arresto se produjo ayer a eso de las 7:30 a.m. en San Miguel de Santo Domingo, Heredia. Los agentes montaron una vigilancia desde las 6 a.m. pues el extranjero acostumbraba salir temprano de su casa.
"Los informes que teníamos resultaron ciertos. La detención se efectuó cuando el sospechoso salía de su casa en carro. En ese momento, los oficiales le atravesaron la patrulla y lo arrestaron. No hubo resistencia", explicó un agente.
El fugitivo vivía con su esposa, Alina González, y sus dos hijos en una lujosa vivienda. Versiones de los lugareños indican que la familia pasaba poco tiempo en la casa.
Datos en poder de las autoridades señalan que Chiari Benedetti es nieto del expresidente Roberto Chiari, quien gobernó Panamá en la década de 1960. Además, es poseedor de una gran fortuna y dueño de varias compañías de productos lácteos y azucareras.
De acuerdo con información brindada por la policía panameña, Chiari -al parecer- contrató a cinco sicarios para que asesinaran a su amante, Eneida Cortez, y a Miguel Angel Cubillos. Por esta razón, lo incriminan como el autor intelectual del asesinato.
Los propios homicidas a sueldo, llamados Natahaniel Martínez, Joaquín Majaha Martínez, Gustavo Adolfo Arocemena, Manuel Palacios Weir y Javier Cornelios Lashlei, delataron al empresario cuando fueron detenidos. Ninguno ha sido condenado todavía.
Los hechos ocurrieron a finales de 1995 en Villaguadalupe, barrio ubicado en el distrito de San Miguelito, Panamá. Supuestamente, Chiari mantenía una relación sentimental con la mujer, quien murió acribillada en la entrada de su residencia cuando hablaba con Cubillos.
El sospechoso desapareció de su país en agosto del mismo año cuando los investigadores esclarecieron el caso. El 24 de enero de 1997 ingresó legalmente a Costa Rica y seis meses después se marchó a Miami, Estados Unidos. Poco después, regresó a Costa Rica.
El fiscal primero de Panamá, Dinas Guevara, solicitó la extradición del fugitivo el viernes anterior, lo cual puede tardar hasta dos meses.