Roma, 4 may (EFE).- La Policía italiana ha detenido a Carmelo Gariffo, sobrino del jefe supremo de la siciliana Cosa Nostra, Bernardo Provenzano, al que supuestamente hacía de "secretario particular", informaron hoy fuentes policiales.
El sobrino de Provenzano, de 47 años y acusado de asociación mafiosa, era según los investigadores el encargado de clasificar y transmitir sus famosos "pizzini", los papelitos mecanografiados que utilizaba el capo mafioso para comunicarse, además de ocuparse de labores logísticas.
El "jefe de jefes" de la mafia siciliana fue arrestado el pasado 11 de abril en una casona situada a pocos kilómetros de su localidad natal, Corleone, después de más de cuatro décadas como fugitivo de la Justicia.
La Policía sospecha que Carmelo Gariffo estaba preparando el traslado de Provenzano a otro escondite cuando la policía lanzó la operación en la que fue capturado.
Los investigadores dieron con el paradero del número uno de la Cosa Nostra gracias a algunos mensajes interceptados y a la pista de varios paquetes que llegaban regularmente a su refugio.
La detención de su sobrino se realizó, precisamente, después de descifrar algunos de los cerca de 400 "pizzini" encontrados en la casona, en los que se identificaba a Gariffo con el número "123" y se abordaban en tono afectuoso cuestiones familiares y de "negocios".
El sobrino del líder de Cosa Nostra ya había sido procesado por asociación mafiosa en 1997, pero actualmente se encontraba en libertad en Corleone tras haber cumplido la pena.
Los "pizzini" también han revelado la existencia de un médico, cuya identidad aún se desconoce, que se ocupaba de la salud del capo mafioso y con el que tenía una cita que hubiera debido celebrarse nueve días después de su arresto.
Por otra parte, han puesto de manifiesto que Provenzano contaba con un "chófer" particular que se ocupaba de sus desplazamientos, y que tampoco ha sido identificado.
El que fuera jefe supremo de la Cosa Nostra permanece detenido en la cárcel de alta seguridad de Terni (centro de Italia), desde donde hoy intervino por segunda vez a través de videoconferencia en el juicio que se celebra en Palermo, la capital siciliana, contra él y varios mafiosos por medio centenar de asesinatos.
En su segunda "comparecencia", Provenzano se limitó formalizar el nombramiento de Francesco Marasa como su abogado y se acogió a la facultad de no responder a más preguntas.
Como en su primera intervención en ese proceso, el pasado martes, el capo mafioso pidió que las cámaras y fotógrafos presentes en la sala no tomaran imágenes suyas. EFE
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