Providence. Los funerales del actor Anthony Quinn, fallecido el pasado domingo, se desarrollaron el viernes pasado en Providence (Rhode Island), seguidos por sus más cercanos familiares y por un centenar de seguidores del artista que dio vida al carismático Zorba el Griego.
El servicio religioso por Quinn, que murió a causa de un fallo respiratorio, tuvo lugar en la histórica Primera Iglesia Bautista de América en Providence.
Dos enormes pantallas de televisión que mostraban el rostro del actor, que falleció a los 86 años después de estar internado durante diecisiete días en el Hospital Bringham, en Boston (Massachusetts).
Los familiares colocaron también un retrato del actor entre los altavoces, por los que se escucharon las palabras de Katherine Quinn, la última esposa del actor, y de cuatro de sus hijos.
Francesco Quinn, el sexto de sus trece hijos y también actor, dijo a los asistentes que su padre le había expresado que siempre buscara nuevos lugares en donde estar y maneras excitantes de vivir.
Caras conocidas
Entre los artistas que acudieron a los funerales por el actor de origen hispano, se encontraba Edward James Olmos, quien manifestó: "Fue prolífico, sobresaliente, dio su vida a otros".
El alcalde de Providence, Vincent Cianci, y el exalcalde de Nueva York David Dinkins también presentaron sus tributos al actor, que el viernes fue enterrado bajo un árbol de su residencia en Bristol (Rhode Island), con vistas sobre la bahía Narragansett.
Durante una entrevista en setiembre pasado con un diario neoyorquino, Quinn dijo que cuando salía a pasear en Rhode Island conocía a todos y cada uno de los árboles y los pájaros; "todos tienen nombres", dijo.
"Hay un arce, justo frente a donde yo tomo el desayuno cada mañana, y me he enamorado de él... Es un árbol maravilloso", agregó.
Quinn, nacido en 1915 en Chihuahua (México) y nacionalizado estadounidense en 1947, participó en más de un centenar de películas durante una carrera de seis décadas.
Tuvo también honras fúnebres en su México natal y en Grecia, el país del legendario personaje Zorba.
Cabos sueltos
En el momento de su muerte estaban a su lado su tercera esposa, Kathy, de 38 años, y su hijo Lorenzo, de 35, quienes pidieron a Cianci, un viejo amigo de Anthony Quinn, que anunciase la noticia.
Quinn residía en la localidad de Bristol desde 1995, donde compró una residencia por 1.4 millones de dólares y en la que se instaló buscando escapar del bullicio de Nueva York y de Hollywood y dedicar más tiempo a su trabajo como pintor y escultor y a sus dos hijos más pequeños.
El intérprete de Zorba el Griego, Lawrence de Arabia , Los cañones de Navarone , Sangre y Arena y Viva Zapata , entre casi un centenar de películas más, tuvo trece hijos de sus uniones con cinco mujeres, de las que se casó con tres.
A su muerte ha surgido también la polémica con su nombre, pues mientras la prensa ha difundido que su verdadero nombre era Anthony Rodolfo Oaxaca Quinn, el historiador mexicano Jesús Vargas dijo esta semana que el actor se llamaba en realidad Manuel Antonio Pallares.
Vargas explicó a EFE en México que el verdadero nombre del actor no era Anthony Rodolfo Quinn, sino Manuel Antonio Pallares, ya que es así como aparece en el registro civil, y agregó que no nació el 21 de abril de 1915, sino dos días más tarde.