México, 1 may (EFE).- La Iglesia católica mexicana deslindó al cardenal y arzobispo capitalino Norberto Rivera de los contratos que otorgan los derechos para comercializar la imagen de la Virgen de Guadalupe a una empresaria.
El abogado de la Arquidiócesis de Ciudad de México, Bernardo Fernández, declaró a la prensa local que estos contratos fueron suscritos por el rector de la Basílica de Guadalupe, Diego Monroy, quien cuenta con facultades para tomar decisiones administrativas.
La empresaria María Teresa Herrera, dueña de las empresas Viotrán y Venerare, responsabilizó al cardenal Rivera y a Monroy de causarle daños económicos por tres millones de dólares.
Herrera aseguró que la Basílica autorizó previo pago de 1,75 millones de dólares, a usar los "derechos de propiedad intelectual y comercialización" relacionados con la Virgen, aunque denunció que Monroy le amenazó para impedirle que hablara con los medios y revelara el incumplimiento del convenio.
El abogado aseguró que el cardenal Rivera sólo tiene autoridad religiosa sobre Monroy, pero que éste tiene un margen de libertad para las cuestiones administrativas.
"Así es que la Arquidiócesis no intervino en la celebración de este contrato, por lo tanto la Basílica tiene personalidad jurídica propia como asociación religiosa, de acuerdo con la Ley de Asociaciones Religiosas", señaló
En febrero pasado, cuando estalló el escándalo por la supuesta venta de los derechos de imagen de la Guadalupana a Viotrán, empresa propiedad de Herrera con sede en EEUU, las autoridades eclesiásticas mexicanas negaron la transacción.
Sin embargo, reconocieron haber suscrito un "contrato-proyecto" con la compañía, cuyo contenido no se especificó, y que después se anuló. EFE
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