Palma de Mallorca (España), 24 jun (EFE).- Un grupo de 46 personas procedentes de Argentina llegó hoy a la ciudad de Palma de Mallorca, como parte de los 69 descendientes y emigrantes de Baleares residentes en Latinoamérica que visitarán el archipiélago hasta el 1 de julio dentro de la "Operación quinta isla".
A estas 46 personas se unirá en las próximas horas un grupo de 16 cubanos, después de que hoy mismo también llegaran a Baleares tres uruguayos, dos venezolanos y dos dominicanos.
La "Operación quinta isla" está impulsado por las casas regionales de Baleares en Latinoamérica y ha sido sufragado por el Gobierno regional balear en varias ediciones distintas, en las que ha recibido nombres como "Operación retorno" y "Operación añoranza".
En el aeropuerto de Palma de Mallorca, los viajeros fueron recibidos por la consejera de Presidencia del Gobierno regional balear, Rosa Puig, quien les agradeció su labor como transmisores de la cultura y la lengua balear "al otro lado del mundo".
Subrayó la necesidad de que las instituciones baleares, que, según dijo, también pertenecen a estos visitantes, ofrezcan estos viajes como "contraprestación" a sus contribuciones.
De las 69 personas que visitarán el archipiélago hasta el 1 de julio, 45 son mayores de 65 años y 24 tienen entre 18 y 34 años.
La persona de mayor edad es Rosario Siré Núñez, una socia de la Casa Balear de Cuba con familiares en Mallorca y que nunca ha tenido la posibilidad de viajar a la isla.
En declaraciones a los medios de comunicación, Puig comentó que éste es el primer operativo del programa "Quinta isla" que se organiza este año, pues está previsto que un segundo contingente de descendientes visite el archipiélago entre octubre y noviembre próximos, con un número similar de personas cuya "mayor ilusión en la vida" es visitar el lugar de origen de sus antepasados.
Entre los descendientes argentinos se encuentra Antonio Escala, un hijo de mallorquines que nació en Santa Fe hace 73 años y que conserva la lengua de sus padres porque, asegura, lleva "muy adentro" la herencia de estos emigrantes.
Ellos tuvieron que abandonar la isla por las difíciles condiciones de vida que debían afrontar, una situación que paradójicamente ahora afecta a su país, explica.
El director general de Juventud del Gobierno regional balear, Juan Manuel Gómez, que acompañó a Puig en la recepción, informó de que en las 18 casas regionales de Baleares existentes en Latinoamérica hay censados más de 7.000 inmigrantes y descendientes de las islas. EFE
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