Managua, 31 ene (ACAN-EFE).- Estados Unidos no ha propuesto al gobierno de Managua la destrucción de misiles del tipo SAM-7 o aumentar el control sobre estas armas en poder del Ejército de Nicaragua, dijo hoy un portavoz gubernamental.
El secretario de Comunicación Social de la Presidencia de la República, Joel Gutiérrez, sostuvo hoy en un encuentro con la prensa que el control del armamento es una preocupación de Nicaragua y de Centroamérica y no solo de Estados Unidos.
Anotó que, en el marco centroamericano, de lo que sí se ha hablado es de seguir profundizando en procesos de desarme y de balance razonable de fuerzas en los países de esta zona.
Recordó que Nicaragua presentó una iniciativa para salir de una gran cantidad de misiles SAM-7 que existen en ese país en la Primera Conferencia Interamericana contra el Terrorismo, celebrada en El Salvador el 23 de enero pasado.
En ese foro, el canciller de Nicaragua, Norman Caldera, propuso el asunto de la "destrucción o el desmantelamiento gradual y progresivo de los cohetes tierra-aire SAM-7".
La propuesta nicaragüense originó en Managua, especialmente de sectores sandinistas, críticas contra Caldera, a quien incluso llamaron "irresponsable" por haber planteado ese asunto en un foro al que asistían delegados de 23 países.
El rechazo de los sectores sandinistas contra la iniciativa de destruir los cohetes tierra-aire es bajo el argumento que el país necesita estas armas defensivas frente a las poderosas fuerzas aéreas de Honduras, El Salvador y Guatemala.
El diario La Prensa de Managua informó el jueves que Estados Unidos teme a los SAM-7 y que por eso Nicaragua hizo el ofrecimiento de destruir estos misiles antiaéreos en el foro en El Salvador.
El rotativo señaló que a comienzo de esta semana el presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, recibió en Managua al subsecretario adjunto del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Dan Fisk.
El gobernante también se entrevistó con el subsecretario adjunto norteamericano para Asuntos Político-militares, Lincoln Bloomfield, aunque Bolaños no quiso revelar el motivo de la visita de los altos cargos norteamericanos.
A pesar de todo, según el diario, el canciller Caldera reconoció que Fisk y Bloomfield "expresaron su preocupación (a Bolaños) sobre el control efectivo de los misiles".
Pero Gutiérrez aseguró que el asunto de los misiles "no fue el tema abordado específicamente" con altos cargos de Estados Unidos.
La fuente insistió en que sí se ha tocado, el asunto de los cohetes tierra-aire, pero en el marco de la iniciativa presentada por Nicaragua en San Salvador.
"No es que Estados Unidos este planteando ese asunto a nosotros, pero sí queremos hacer ese aporte porque sabemos que (los misiles) están allí", dijo Gutiérrez.
Agregó que "pensamos que esas armas sumamente (modernas) son innecesarias en nuestro caso, porque este es un país que está comprometido con la paz y no vemos por qué tengamos que tener esa gran cantidad de misiles". ACAN-EFE
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