Una mujer, quien según familiares sufre trastornos mentales, y dos hijos menores de edad desaparecieron misteriosamente de su casa en Tirrases de Curridabat, alertaron ayer voceros del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Se trata de Fanny Vargas Morales, de 35 años; Sharon Castillo Vargas, de 12, y Carlos Solís Vargas, de 6, quienes fueron vistos por última vez a principios de enero cuando abordaban un autobús que se dirigía hacia el centro de San José.
De acuerdo con informes en poder del OIJ, tanto ella como los niños tenían la cara sucia, el pelo desaliñado y sus ropas andrajosas.

Agentes de la policía judicial temían por la suerte de los niños debido a las condiciones mentales de su madre quien, supuestamente, en ocasiones pierde la noción de la realidad.
"Cuando le dan ataques de locura ella habla mucho de religión y agarra fuertemente a sus hijos de los brazos", aseguraron ayer voceros de la Oficina de Prensa del OIJ.
Vargas vivía con sus hijos en una casa hecha con latas de zinc en un sitio conocido como Santa Teresita de Tirrases, Curridabat, la cual abandonó repentinamente para "deambular con los niños", según las autoridades.
Algunos vecinos de la mujer, quienes pidieron no ser identificados para "evitar problemas", la recordaron como una persona sencilla, pero poco comunicativa. "Ella no estaba bien, se veía trastornada", afirmó una lugareñaa.
La mujer vivía en unión libre con el padre de su hijo menor, un trailero cuya identidad no fue posible conocer, pero por razones desconocidas se marchó de la casa hace varios meses.
Esa situación, creen las autoridades, pudo afectar emocionalmente a Vargas quien, desde entonces, sufrió depresiones hasta, sin decir nada, desapareció con sus hijos.