por María Peña
Washington, 7 may (EFE).- El canciller mexicano, Luis Ernesto Derbez, visita hoy Washington para restañar las relaciones bilaterales, afectadas por la oposición de su país a la guerra contra Irak, y en busca de reactivar las negociaciones para un acuerdo migratorio.
En sus reuniones con legisladores, empresarios y altos cargos del Gobierno de George W. Bush, Derbez dijo que las prioridades de México son ahora la lucha antiterrorista, la inmigración, el intercambio comercial y los organismos multilaterales, en ese orden.
El canciller, que llegó a la capital estadounidense procedente de Ottawa, sus dos socios en el Tratado de Libre Comercio del América del Norte (TLCAN), se entrevistó con el secretario de Estado, Colin Powell, y la consejera de Seguridad Nacional, Condoleeza Rice.
Derbez, que regresa mañana, jueves, a su país, no hizo declaraciones tras la reunión con Powell.
Tras los atentados del 11-S "quedó claro que para todo el mundo, particularmente para México y EEUU, la prioridad número uno en nuestra relación es la lucha contra el terrorismo y es una prioridad para ambos gobiernos", manifestó Derbez en un discurso ante el Centro para Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS).
Agregó que la seguridad no está reñida con el tema de la inmigración y subrayó que sin una estrategia contra el terrorismo, no se dan las condiciones para el desarrollo y las inversiones.
Por eso insistió en enumerar las medidas que ha tomado el Gobierno del presidente Vicente Fox para estrechar la cooperación en la seguridad fronteriza, sobre todo mediante un acuerdo de 22 puntos que "refleja la realidad tan distinta desde el 11-S".
Derbez también se empeñó en aclarar que la cooperación de su país en materia de seguridad no es un "trueque" para lograr un acuerdo migratorio, un asunto que quedó en punto muerto en 2001.
El funcionario recordó que cuando EEUU subió recientemente su grado de alerta ante posibles ataques terroristas, México puso en práctica su "Plan Centinela" para intensificar los controles en sus fronteras, y en especial la de más 3.000 kilómetros que comparte con este país.
A pesar de la insistencia de Derbez en la importancia de la lucha antiterrorista, los analistas destacaron que esto no debe interpretarse como un cambio de prioridades en la relación de México con EEUU.
"Derbez ha querido demostrar cuanto ha cooperado México con EEUU y no creo que su intención fue relegar el asunto migratorio a un segundo plano. La principal preocupación de ambos países es cómo restañar las relaciones y podrán hacerlo, porque son sólidas", dijo a EFE Brian Latell, analista del CSIS.
"En algún momento la Casa Blanca podrá centrarse nuevamente en el asunto migratorio, para reactivar el diálogo suspendido", agregó.
En la enumeración de sus prioridades, Derbez, destacó que el tercer "eslabón" es el comercio -México es el segundo socio comercial de EEUU, con cerca de 300.000 millones de dólares anuales.
Por ello, ambos países tratan de superar sus disputas en asuntos como el azúcar, los aguacates, el atún y la apertura de las carreteras a camiones mexicanos.
En cuarto lugar, Derbez dijo que tanto México como EEUU deben analizar cómo fortalecer las organizaciones multilaterales y la seguridad en el hemisferio, además de abordar las crisis en países como Colombia, Venezuela y Cuba.
Líderes demócratas y analistas vaticinaron hoy que las relaciones bilaterales, en aras de la buena vecindad, podrán superar las fisuras generadas en el seno de la ONU por la guerra contra Irak.
Tras su primera reunión con Derbez, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Tom Daschle, dijo que, ante los avances en la lucha antiterrorista, "ya es hora de que hagamos algo concreto hacia una reforma migratoria de amplio alcance" que beneficie a los millones de mexicanos indocumentados en este país.
Y su homóloga en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo a EFE que además de promover un programa de legalización, "en California hemos estado impulsando la aceptación de las tarjetas de matrícula consular. Esperamos que así sea y que sirva de modelo para el resto del país".
Esas tarjetas, aceptadas ya en más de 700 ciudades y localidades en EEUU, servirán como identificación para los inmigrantes y les permitirán, entre otras cosas, abrir cuentas bancarias.EFE
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