
Petróleos Delta de Panamá y Grupo Terra de Honduras alistan importantes cambios en la operación de las estaciones de servicio que compraron recientemente en Costa Rica.
La primera adquirió 30 bombas de la marca Shell, en diciembre del año pasado, mientras que la segunda compró las estaciones Texaco que operan aquí.
En la acera del frente, los expendedores nacionales de combustibles anuncian millonarias inversiones para los próximos años, orientadas a mejorar su servicio.
Aquí hay 350 gasolineras, de las cuales 230 forman parte de la Cámara de Empresarios de Combustible, detalló su director ejecutivo, José Miguel Masís.
La marca desaparecerá a partir de la segunda semana de setiembre para dar paso al nombre Delta.
A partir de esta fecha, también habrá cambios en la rotulación de las bombas, en las tiendas de conveniencia y en los uniformes de los pisteros, explicó Barzuna. Todo el proceso de modificación debe estar listo antes de mediados del próximo año, añadió el ejecutivo.
La firma de capital panameño también tiene la mira puesta en la expansión de sus actuales operaciones, y el primer paso lo dio la semana pasada con la compra de Servicentro Colón, en Ciudad Colón, cantón josefino de Mora.
Petróleos Delta tiene 183 estaciones de servicio en Panamá y 31 en nuestro país.
Entre tanto, la hondureña Grupo Terra está presente en Costa Rica desde el pasado 1.° de junio, según informó Fernando Ceballos, presidente local de Unopetrol, la división de petróleo del conglomerado catracho.
Esta firma sustituirá el nombre Texaco por la marca UNO en un plazo de un año, agregó el ejecutivo quien no reveló la inversión que destinará su representada.
“Lo que queremos es llevar las estaciones a los estándares de UNO en temas de seguridad, medio ambiente, identificación, iluminación y apariencia”, dijo Ceballos.
La compañía centroamericana le compró las estaciones a Vitogaz S. A., una filial de la francesa Rubis, que había comprado a Chevron la operación de las estaciones Texaco en la región, a finales del 2010. En nuestro país operan 14 bombas bajo la marca de la estrella.
Ceballos añadió que esta empresa espera cerrar el 2011 con más de 500 estaciones en el Istmo.
En cuanto a los empresarios locales, Masís asegura que el sector nacional alista inversiones superiores a los $150 millones para la remodelación de los establecimientos y, ante todo, el cambio de los tanques. Cada empresario destinará cerca de $800.000 en estas labores.
El ejecutivo dijo que el gremio no solo hará estas inversiones ante la renovación de los permisos de operación estipulados en la ley (período 2012-2015), sino también para ofrecer un “mejor servicio, con más conciencia social y ambiental”.