Mirar desde el otro lado de lo establecido, traducir el teatro en palabras, gestos, sonidos y expresiones corporales de óptica inteligente es el discurso de tablas que, una vez más, abre las puertas del espacio extranjero y nacional al colectivo local Contraluz. Siempre redondeando su hacer en el arte, Contraluz, de alma colombiana y costarricense, trasladará en abril su propuesta teatral a Nicaragua.
Aún con las fechas por confirmar, pero absolutamente en firme la visita, Contraluz se presentará en Managua al lado del grupo Guachipelín en el teatro Héctor Mungía. Después girarán por esa ciudad y por Granada.
Así lo confirmó Gladys Alzate, miembro de los del otro lado de la luz, que actualmente tienen en la cartelera del teatro Giratablas la obra para niños Estrafalarios.
Contraluz, formado en 1994 por los colombianos Alzate y José Fernando Álvarez, y por los ticos Melvin Méndez e Ignacio Guevara, también trabaja duro en el ámbito local. Por un lado, prepara el terreno para participar en marzo en el Festival Nacional de las Artes (FNA) en Puntarenas. Por otra, con toda la fuerza del ingenio están comenzando a tejer lo que será su nuevo espectáculo basado en una selección de cuentos latinoamericanos.
"Apenas estamos improvisando sobre algunos textos, pero la temporada estará lista para estrenar en mayo," afirmó Alzate.
Parlamentos de varios lenguajes
En montajes para niños o para adultos, el teatro cobra un nuevo sentido, según la propuesta de Contraluz.
Amalgamando la música, la danza, las técnicas aplicadas al teatro, la literatura, e incluso el manejo de títeres, esa disciplina se convierte en un vehículo formativo alejado de la dictadura del gusto popular y que procura elaborar nuevos parámetros.
"Tratamos de que el teatro sirva para algo. No nos interesa hacer lo que todos hacen. Tratamos de crear un contraste y de hacer un teatro de la mano con otras artes como la música y la danza", confesó Alzate.
En esta mezcla de recursos, el resultado no es el culto a lo individual o imágenes indescifrables, sino, un intento para crecer.
"En el caso del teatro infantil, nos proponemos formar nuevos espectadores. Enseñarles a los niños a enfrentar el mundo de manera creativa y darles, además, valores positivos."
Dictar su propuesta a toda voz no es novedad para Contraluz. Ha realizado dos giras a Colombia para tocar las ciudades de Medellín y Antioquia; su espectáculo infantil El Reino de Papanatas (1995) dio unas 150 funciones, mientras que el también para chicos Caminito del Mar (1996) dio alrededor de 90 funciones.
Don Quijote, la adaptación del libro de Miguel de Cervantes, estuvo tres meses en temporada durante 1988 en la sala Laurence Olivier, y es, además, el caballo de batalla con el que Contraluz se defiende todavía este año, pues, con esta pieza comienza el ciclo de funciones vendidas a instituciones y las giras por colegios.
Estrafalarios, también de tono infantil, tiene programadas todavía varias funciones en el Giratablas. Mañana, el 7, 14 y 21 de febrero siempre a las 3 p. m. El valor de la entrada es de ¢700.
Los de Contraluz
José Fernando Álvarez. Compositor y actor. En su natal Colombia formó parte del grupo de teatro Matacandelas. De su creación musical se han elaborado varios discos y casetes con temas infantiles en Colombia. En Contraluz, Álvarez crea los temas musicales.
Ignacio Guevara. Bailarín costarricense. Egresado del Conservatorio de Castella, ha danzado con varias formaciones independientes en el medio local. En Contraluz, Guevara supervisa y diseña lo relacionado con el movimiento.
Melvin Méndez. Actor, director y dramaturgo costarricense. Productor de la Compañía Nacional de Teatro. Ha obtenido en tres ocasiones el Premio Nacional de Cultura en actuación. En Contraluz realiza la dramaturgia.
Gladys Alzate. Actriz colombiana, maestra de actuación y licenciada en literatura. Profesora del programa Bachillerato Internacional. Fue miembro también del grupo Matacandelas. En Contraluz, Alzate adapta los textos literarios y dirige los montajes.